Puede gustarte lo que escribo o no, puedes identificarte con mis textos o no. Si algo te gusta, cógelo, pero pon la referencia de este sitio. Escribo para compartirlo contigo. Recuerda que lees mis palabras, no me las robes, no me robes.

viernes, 22 de julio de 2011

Zanjado.

Cuando más te veo más te odio, y cuando más te odio más te quiero. Es un no parar constante. Quiero hacer mil locuras y olvidarte. Intentar que no existas. Hacer lo que sea, pero alejarte. Alejarme de todo esto que cada vez me mata un poquito más. Quiero dejar de amargarte la vida, y la solución no es quedarme. No se trata de dejar puerta abiertas y decir "y si...", la cosa está en que se debe terminar. Ya. Sin esperar más, porque no quiero volver a verte fuera de tus casillas. No me valen mil te quieros después de eso. La persona que conocí hace 4 años y de la que me enamoré no era así. De hecho tú no eres así, sólo eres así conmigo. Logro sacar lo peor de ti y tú haces lo mismo conmigo, ¿eso es amor? No lo sé, pero yo pensaba que el amor era otra cosa. Ahora mi concepto de amor significa angustia, obsesión, dolor, decepción, engaño. Y no quiero que esa definición siga alimentándose. Quiero que muera, que se acabe.

miércoles, 13 de julio de 2011

imanes.

He recorrido mi blog con la esperanza de encontrarme a mí misma. He vuelto a recordar las cosas que sentí y que aún siento. Después de tantas cosas, de esta historia que me mata, me gustaría poder decir "paso página, porque la historia que me debe llegar será aún más bonita". Pero no, no puedo decirlo; sería mentirme a mí misma. Siento como si mi cuerpo estuviera dividido, partido por la mitad. Cada pierna está en un lado de la raya, pero ninguna tiene la suficiente fuerza como para tirar de la otra. Permanezco ahí. Me alimento de los recuerdos cuando te echo de menos, de los buenos momentos, de todo el amor que me has dado. Pero son eso, recuerdos. Algo que ya pasó, que ya fue. Parece una locura que hubo un momento en que nos quisimos a rabiar, a muerte. Son las 3 de la mañana y recuerdo como si fuera ayer la primera vez que te vi. Desde el principio fue mágico, y con el paso de los años lo siguió siendo. ¿En qué momento se rompió todo? Sinceramente creo que hace mucho. Habían grietas, pero el amor nos hizo seguir y seguir y seguir hasta que todo estalló y se rompió en pedazos. Tanto tu corazón como el mío. He visto cómo personas se amaban y rompían, y con el paso del tiempo volvían a amar de nuevo a diferentes personas. ¿Por qué tú y yo seguimos enganchados de esta manera? Como si de un imán se tratara. Cuando más te alejas, la fuerza que me atrae a ti aumenta. Y viceversa.
No sé en qué quedará esto. No sé si resistiremos mucho tiempo más. Quiero que me olvides aunque eso me mate, y quiero olvidarte aunque me de miedo no volver a sentir esto que siento por ti. Es una pesadilla sin final, las noches no acaban nunca, y el tiempo pasa, pasa lentamente, alejándonos cada vez más, pero a la vez la añoranza nos vuelve a acercar.
Confío en que todo pasa y todo llega. Me lo enseñaste tú.

domingo, 3 de julio de 2011

se despinta la línea.

Siempre que creo que ha desaparecido, vuelve. Cuando todo está bajo control, en orden, de pronto llega algo que lo revuelve todo. Una mirada, un roce, una canción. Pero vuelves, y cuando lo haces, las cosas se complican. Porque una relación amor-odio en las películas funciona muy bien, pero en la vida real no son ni tan bonitas ni duraderas. Sabes que eres mi mitad, y ni yo lo puedo explicar ni creo que tú puedas, pero lo sabemos. Nos odiamos por querernos tanto, por querernos hasta desquiciarnos, y por no dejar de hacerlo nunca. Es el motivo principal de ese odio, por tiempo y cosas que pasen, los sentimientos siguen ahí. Y los dos estamos deseando volver a encontrarnos, si es de casualidad, mejor, para que se nos caiga el mundo a los pies, nos de mil vueltas la cabeza, se nos acelere el corazón a 200 por hora, y podamos bailar locamente cualquier canción de las nuestras, de esas que nos cantamos mirándonos a los ojos. Porque soy la persona que te desborda a la locura y con una sonrisa te hace el hombre más feliz del mundo. Y tu, por supuesto, eres la mía.