Haciendo un amplio recorrido por este año que nos deja pienso en cómo ha cambiado mi vida en tan sólo un año. Empecé el 2011 bajo el encanto de Granada, viviendo un sueño.. Fue un comienzo bonito, pero tan sólo eso, un comienzo, un 1 de Enero de ensueño del que desperté muy rápido. Continué de la mano de la inseguridad, la obsesión, la angustia. Amé hasta el punto de encerrarme en mi misma, de no querer saber nada del mundo, y me aferré a algo que no existía. Todo por miedo a enfrentarme a lo que estaba sucediendo, por no querer ver la realidad, asumir y madurar. Por esta razón mi 2011 se truncó. Me volví a perder después de mil recorridos y no supe qué hacer. Me sentí frustrada al ser decepcionada por la persona que no esperaba, y pensaba que no podría superar algo así, que quedaría marcado en mí por siempre. Pero de repente apareció él. Algo se accionó cuando conocí a la persona con la que voy compartiendo mi vida. La forma en que nos mirábamos y nuestras largas conversaciones me hicieron ver más allá. Vi a un hombre y me gustaba. ¿Quién me iba a decir a mí hace un año que ahora mismo estaría conforme estoy? Nadie. Pero esto es el encanto del amor. La magia que es capaz de causar, la que nos atrapó y nos sigue atrapando. Casi medio año hace ya de nuestro primer beso y no me canso de seguir repitiendo esos besos.
No viene mal algún que otro día hacer balance, mirar al pasado y ver quién eras y quién eres ahora. Recordar a las personas que ya no te acompañan y ver en qué medida alteraron tu vida. Sonreír al visualizar el presente y ver que es tal y como siempre lo soñaste.
Siempre creí que habían amores invencibles que permanecerían anclados en el rincón más escondido, sin embargo, tras hacer memoria de mis sentimientos a lo largo de este año, pienso que la clave fundamental es el amor y sólo el amor. El amor nos da la oportunidad de vivir, de disfrutar ese sentimiento. Y sólo nosotros somos responsables de lo que sucederá. Hay dos opciones: alimentar ese amor o no hacer absolutamente nada, hasta que acaba muriendo. Yo pensaba que algo así no podía morir nunca, que la magnitud de tal sentimiento debía seguir intacto de alguna manera. Pero no. Aquello que se deja, se abandona, se olvida, y acaba muriendo. Con el amor pasa exactamente lo mismo. Y la vida constantemente nos da oportunidades de poder alimentar ese sentimiento, sólo falta que nosotros las aprovechemos, las dejemos pasar, las retomemos más adelante.. Lo que quiero decir es que nada está perdido, un mal amor no significa que no esté por llegar un gran amor, y un desengaño amoroso no quiere decir que todas las relaciones sean iguales. Depende de nosotros mismos.
Por eso mismo, y como siempre he hecho, voy a regar esta planta y a seguir plantándola. Cuando quiero algo de corazón y de verdad no me faltan fuerzas a la hora de luchar y cuidarlo. Y es lo que pienso hacer todos mis días, durante este 2012 y los que vengan. Porque acabo un año siendo la persona más feliz del mundo por haber estado sobre tu pecho esta tarde y comienzo los próximos 12 meses igual de feliz sabiendo a ciencia cierta que estás pensando en mí a pesar de los 300 km que nos separan.
Quiero que sepas que.. quiero pasar mi vida contigo.
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