Siempre, a lo largo de nuestra vida, nos dicen que de todo se aprende. Que de cada cosa negativa, siempre se saca una positiva. Posiblemente, cuando nos dicen todo eso, es cuando más nublados estamos y menos lo entendemos ya que desgraciadamente la vida nos pone frente a situaciones muy desagradables. Frente a mucho dolor. Pero cuando más perdidos estamos y cuando menos sonreímos es cuando hay que pensar en esas personas que, estén donde estén, nos dan vida. Y todo es negro hasta que llega un día en el que lo ves todo claro y comprendes lo cierto que es.
Parece complicado, incluso imposible, pero de todo lo malo, siempre siempre, y con el tiempo se consigue sacar algo positivo. Algo bueno que nos dé fuerzas para sonreír.
Y esta vida, aunque es muy puta y muy jodida, a veces nos pone frente a preciosas casualidades que nos invitan a VIVIR.

No hay comentarios:
Publicar un comentario