Puede gustarte lo que escribo o no, puedes identificarte con mis textos o no. Si algo te gusta, cógelo, pero pon la referencia de este sitio. Escribo para compartirlo contigo. Recuerda que lees mis palabras, no me las robes, no me robes.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Rouma.

Recuerdo el día en que te vi por primera vez. Fue en el aeropuerto de El Altet. Tú eras la más pequeña del grupo. Pequeña no, pequeñísima. Tenías todo el pelo lleno de trencitas y llevabas en la espalda una mochila con forma de oso panda. Estabas asustada, muy asustada. Te lo noté en la mirada.
Eras muy pequeña.
Yo ya sabía quien eras, así que me acerqué a ti y te cogí en brazos. Apoyaste tu cabeza en mi hombro y te abracé muy fuerte contra mi pecho. Ahí empecé a quererte.
Y hoy, 11 años después de aquello, revivo en mi mente aquel primer encuentro como si no pasara el tiempo. Sin embargo, más tiempo tendrá que pasar para que pueda volver a abrazarte.
Después de 8 años sin verte, pensaba que por fin podría hacerlo ahora en Diciembre. Pero nuevamente vamos a tener que esperar. Ha sido como un jarro de agua fría para mi corazón. Ansiaba verte. Ya eres una mujer y me hacia muy feliz soñar con la idea de reencontrarme contigo y hablar de nuestras vidas.
Tendremos que esperar un poco más.
He volado por primera vez al desierto, a tu casa. He estado en tu jaima y he conocido a tu familia, a tus hermanas. He vivido una gran experiencia en el Sáhara, muy feliz y contenta, pero me has faltado tú. Y nuevamente me ha tocado echarte de menos.

No hay comentarios: