Una parte de mí creía que siempre me quedaría anclada en Hondón. Que de una forma u otra mi sitio estaba allí y que el soñar con ver mundo y salir del pueblo era solo eso, un sueño. Nunca me lo propuse y nunca lo intenté. Me acomodé y me gustó esa estabilidad y esa rutina. Juro que era feliz allí. Tenía todo lo que deseaba, muchos planes de futuro y la seguridad de que todo iba a estar bien. Ahora que vivo en Bolonia (Italia), a 1600 kilómetros de casa, de mi pueblo, puedo decir que pedir el Erasmus ha sido la mejor decisión que he tomado en mi vida. Todo empezó entre cañas una noche de Agosto (gracias Olga) y lo que surgió "modo locura", poco a poco fue convirtiéndose en una realidad. Sin embargo, nunca pensé que sentiría lo que siento a día de hoy. Nunca pensé que sería para tanto. Ahora doy fe de que por mucho que escuches, por mucho que leas o veas vídeos en YouTube, nadie jamás podrá entender lo que es estar de Erasmus sin haberlo experimentado.
Llegué a Bolonia con un montón de cosas en la cabeza y muchos nervios, preguntándome a mi misma "¿qué pinto yo aquí?". Pensé que esto se me quedaba grande, que no conseguiría encajar. Y que había dejado en Hondón cosas mucho más importantes que todo esto. Y era cierto. Me vino grande el Erasmus hasta que fui yo la que crecí mucho más que él. La verdad es que he necesitado muy poco tiempo para enamorarme de esta ciudad, mi ciudad, y de toda su gente. Y parece mentira la manera en la que esta experiencia está calando en mi interior. Cómo se han resquebrajado mis planes, cómo se han roto mis esquemas. Cómo está cambiando mi vida... Y cómo me gusta!! Solo puedo decir que me siento cuidada, querida, protegida, valorada, fuerte y responsable. Guapa, divertida y alegre. Me siento viva. LIBRE y FELIZ. Me siento más Nuria que nunca.
PD: Si eres universitario, nunca te has ido de Erasmus y te lo puedes permitir, pídelo!! Va a ser la mejor elección de tu vida.

1 comentario:
Gracias a ti, ¡bonita!
Disfrútalo que pasa más rápido de lo que crees y es una experiencia que nunca superas del todo!
Mil besos, ¡nos vemos en Bo en marzo!
Olga.
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