Todo empieza poco a poco. Primero los pensamientos negativos van calando muy dentro. Como si de un cuentagotas se tratase. Muy lentamente. Todo parece estar mal, o no ser interesante, o dar pereza. Todo comienzo de lo que sea viene seguido de un "seguro que es un asco" o "seguro que no se puede" o "seguro que no me apetece". Todo. Después, esa sensación de "no sé qué", comienza a incrementarse. En realidad, no estás como para perder el tiempo, pues en tu mente te habías planificado mil cosas. Tienes mucho por hacer. Y eres consciente de que tienes cien distracciones si quieres. Pero cuando la ansiedad te consume, todo lo demás da igual. Lo que tienes, no te apaña, y lo que no tienes, es "tu salvación". Salvación que deja de serlo cuando lo tienes. Una contradicción que ahoga. La gente que está ahí, a tu lado, pierde "valor". Y quienes no están, pues es tan fácil como que eso, no están. Y al no estar, tu mente te dice que no vales una mierda, que poca gente te aprecia, y bla bla bla. Y todo lo que te dice tu cabeza, pues te lo comes. Lo tomas como cierto. Te lo tragas, y sigues. Pero la digestión no se hace. Todos esos pensamientos permanecen ahí dentro mientras tú sigues tu puta vida como si nada. Por seguir. Intentando aparentar. Actuando como siempre has actuado. Subiendo fotos, haciendo planes, saliendo por ahí... como si nada por dentro te pasase. Como si no te doliese el alma. Y entonces, llega un momento en que dentro de ti no cabe nada más. Has llegado al tope y tu cuerpo te empieza a decir basta. Aparentar empieza a ser más difícil y los sentimientos no son tan fáciles de controlar. La ansiedad está más presente que ausente y cada vez hay más cosas negativas en tu cabeza. "No encajo", "nunca voy a volver a ser la misma", "no soy feliz y no sé como serlo". Y el más importante de todos: "no sé qué me pasa". Por muchos consejos super guays, coherentes y duros que te den. Da igual. Repito, da igual. Da igual que haya gente peor, da igual que existan las guerras, da igual que haya gente muriendo día a día. Porque esta sensación, aunque suene exagerado, es como estar muriendo poco a poco. Como si la persona que un día fuiste se estuviera marchitando lentamente para no volver. Y llegados a este punto, tu mente suelta la gota que colma cualquier vaso: ¿qué sentido tiene vivir cuando tu vida ha dejado de existir? Cuando todo lo que te hacía feliz ha desaparecido... Y quizá, alguna parte de tu cabeza con esperanza, empiece a buscar respuestas o lógica o explicación a todo el caos. Pero fracasa. Y te das cuenta de que ha fracasado cuando tú, tan risueña y soñadora, que siempre has dado buenos consejos y sabido expresarte, comienzas a no saber nada, a acumular "no lo sé". Cuando has cambiado comerte el mundo con quien sea y como sea, por no moverte. Cuando te has consumido. Cuando notas que te ahogas y que se te ha olvidado hasta respirar. Cuando sientes que vivirás así siempre.
Puede gustarte lo que escribo o no, puedes identificarte con mis textos o no. Si algo te gusta, cógelo, pero pon la referencia de este sitio. Escribo para compartirlo contigo. Recuerda que lees mis palabras, no me las robes, no me robes.
lunes, 7 de diciembre de 2015
lunes, 2 de noviembre de 2015
Infeliz
Algo así como tenerlo todo y sentirse infeliz. Sí, eso es.
Esa es la sensación exacta. Aunque sinceramente, no pienso que haya nada cien
por cien exacto. Pero cuanto más quiero respuestas, más inseguro es todo. ¿Volveré
a sentir alguna vez esa felicidad máxima? Hablo de esa sensación en el estómago
de ser capaz de todo. De mariposas a tamaño real. Eso es lo que falla. Eso es
lo que no está. Estoy vacía. Llena de tristeza, y de dolor. Llena de culpa.
Llena de miedo. Llena de “y si…”. Me dicen que no tengo motivos. Lo sé. No
tengo motivos aparentes, pero entonces ¿por qué esta ansiedad? ¿Por qué estas
ganas de escapar? Supongo que es lo que pasa cuando estás acostumbrada a ser el
centro de todo. Y todo no se puede tener. Dejar ir algo bueno siempre es más
difícil que que te dejen. Y si lo bueno es doble, el dolor es infinito y
permanente. Yo solo quería amar con toda mi alma a alguien. Que todos los
poemas de amor tuviesen sentido al pensar en sus ojos. Que mi corazón latiese
muy fuerte y de alguna forma u otra me dijese: Nuria, es él. Solo buscaba
alguien con quien sumar. Alguien con quien disfrutar de las pequeñas cosas.
Alguien con quien el amor durase. Y todo eso lo tuve. Lo sentí. Y por partida
doble. Y ahora ya no siento ni latidos, ni impulsos, ni ganas. Solo veo un
triángulo que gira y gira. Y no debería. Un día siento que el agua quema. Al
día siguiente, que está helada. Y así con todo. Sin tener argumentos, sin tener
explicación. Sin encontrar las palabras. Todo son sin, sin, sin. Sin saber
expresarme. Yo, que tanto he hablado siempre… Y escribo un texto incoherente,
mentalmente desequilibrado y no sé porqué. No sé expresar qué pasa porque
desconozco qué es esto. Es lo más parecido a una pesadilla real. Algo que no
controlas, que quieres que acabe pero que sin embargo no puedes parar cuando
quieras. Algo que no sabes cuándo acabará y que engendra miedo y dolor. Es una
lucha constante. Una batalla conmigo misma. Y solo le pido a la vida, que
cuando todo esto acabe (si es que acaba), todo a mi alrededor siga igual que
ahora y sea yo la que siente, la que se desvive, la que vive en una nube, la
que se ilusiona con tonterías y la que ama y se deja amar. Sólo pido volver a
sentir de nuevo algo tan profundo y tan real que no me haga falta preguntarme
nada a mí misma. Que las respuestas estén ya antes de realizar la pregunta. Que
me falte el aliento. Que mis impulsos manden. Que mi corazón viva y que mi
sonrisa dirija mi vida.
viernes, 30 de octubre de 2015
Refugiados olvidados
Últimamente se ha hablado y publicado mucho sobre los
refugiados sirios. Y, aunque es despreciable, sólo son noticia porque están
llegando a Europa, porque llegan a nosotros. Sin embargo, desde pequeñita vivo
con el drama de los refugiados saharauis y sigue ahí, sin solucionarse y sin
avanzar. Ahora bien, ha llegado un punto en el que es insostenible. En el que
una se pregunta, ¿hasta cuándo? Los campamentos de refugiados saharauis acaban
de sufrir unas lluvias brutales que han arrasado con todo. El desierto en el
que viven está enfangado, las casas se derrumban, las jaimas están empapadas. Y
ya no hay nada más. Ni vegetación, ni ríos, ni puentes... No sé cómo
explicarlo. Literalmente, no tienen nada. Y escucho que están a base de pan y
agua porque no tienen otra cosa, y se me rompe el corazón en tantos pedazos
como arena tiene el desierto. Y que nadie me venga diciendo que primero hay que
ayudar a los que en España lo están pasando mal. Me parece genial que la gente
ayude, y que se apoye a las personas que peor lo están pasando en nuestro país,
e incluso a los refugiados que huyen de la guerra. Pero un poco de
responsabilidad. Una cosa no quita la otra. Quien no quiera colaborar, o no
pueda, que no lo haga, pero que tampoco juzgue. El Sahara forma parte de nuestra
historia. Una historia que los ha tratado muy injustamente y nuestro país ha
permitido que sigan en las condiciones en las que se encuentran. Ya van 40
años, y tristemente seguimos sumando. Pero por favor, que no se pierda, que no
se olvide. Muchísimas gracias a todas las comunidades autónomas que están
colaborando, a las asociaciones de voluntarios y a las familias españolas. Para
nosotros, los saharauis son ESPAÑOLES olvidados en el desierto, en tiendas de
campaña y que acaban de sufrir la mayor catástrofe de toda su historia.
viernes, 28 de agosto de 2015
Enana
Siempre a mi lado. Siempre juntas. Siempre unidas. Ya hemos vivido 13 años juntas, y cada día que pasa, creces más tanto por dentro como por fuera, pero siempre, pase lo que pase, SIEMPRE serás mi pequeña. El mejor regalo que pudieron darme papá y mamá, lo mejor que me pudo dar la vida. No olvides nunca que siempre estaré aquí para ti, que eres mi pilar fundamental. Y perdona por todas las veces que he pagado contigo cosas que no debía. Gracias por estar a mi lado en todo momento y por ser tan especial. Te quiero lo que no está escrito, enana #13 #Sisters
miércoles, 15 de julio de 2015
miércoles, 3 de junio de 2015
domingo, 3 de mayo de 2015
Valiente
Hay muchas formas de luchar. Quizá yo no haya luchado yendo detrás. Pero sí lo he hecho peleando conmigo misma. Contra mis duelos internos. Y eso, te puedo asegurar, que es una batalla mucho más difícil. Que no haya luchado de la forma que lucha todo el mundo en una relación, estereotipada por cierto, no significa que no lo haya hecho. Y tampoco significa que no sea una luchadora. Que no haya querido que esto funcione. Tú creerás que has sido valiente a tu manera, yo creo que lo he sido a la mía. La valentía no es solo apostar por lo que crees y darlo todo. También se trata de afrontar las vueltas que te da la vida. De no conformarse. De arriesgarse. Se trata de avanzar, contra todo lo que se pone por delante.
jueves, 8 de enero de 2015
Charlie Hebdo
Con sucesos así la humanidad retrocede muchos pasos hacia atrás. Mientras, en España, aprovechan para defender la libertad de expresión aquellos hipócritas que nos imponen la ley mordaza. Asco. Por una verdadera libertad de expresión y un humor sano. Basta de fanatismos y extremismos. Ningún Dios ni ninguna religión se merece que la vida de una persona acabe. #JeSuisCharlie #PeriodismoLibre

Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


