Puede gustarte lo que escribo o no, puedes identificarte con mis textos o no. Si algo te gusta, cógelo, pero pon la referencia de este sitio. Escribo para compartirlo contigo. Recuerda que lees mis palabras, no me las robes, no me robes.

martes, 22 de noviembre de 2016

Basta YA.

Vosotros, hombres, jamás sabréis lo que es tener que cambiar el camino de vuelta a casa porque la calle está demasiado solitaria. O porque hay algún/os hombre/s. 
Jamás sabréis lo que se siente al estar bailando en una discoteca y que te toque el culo/la espalda/el hombro un desconocido entre la multitud. O dos. O tres. 
Jamás entenderéis lo que supone fingir llamadas telefónicas cuando alguien camina cerca y despacio por detrás de ti y vas SOLA. O entrar en un portal ajeno fingiendo que es el tuyo porque te sientes indefensa ante no sabes quién o qué. 
Jamás sentiréis el miedo cada vez que un coche se para y pronuncia cualquier obscenidad, entre risas, como si hiciera gracia. Sí, las mismas obscenidades que vosotros llamáis piropos.
Nunca llegaréis a sentir ese MIEDO que sentimos día a día y que no debería existir. Que sí, que tampoco es para tanto pensaréis algunxs, ya que nos dejan entrar gratis a las discotecas, nos venden shorts que parecen bragas y los compramos, hacemos topless ante todo el mundo y lucimos piernas a todas horas. Pero, ¿y qué? Nos arreglamos y maquillamos cuando vamos a salir de fiesta, y a veces llevamos escotazos. O vestidos ceñidos. También nos pintamos los labios y nos emborrachamos. Follamos, hacemos el amor y nos masturbamos. Subimos fotos de nuestro día a día a las redes sociales. De fiesta, con amigas, en biquini, en la playa o la montaña. Con nuestro novio o con nuestro perro. Con morritos y gafas de sol. Sacando la lengua y levantando los brazos. Eso NO significa que estemos pidiendo a gritos que nos digáis elculoquetenemos/nospersigáis/nosvioléis.
Sí, hacemos todo eso que vosotros también hacéis y a nosotras se nos cuestiona. Porque luego todo es: 
Llevaba un pantalón muy corto. Iba provocando. La culpa es de ella por volver sola a casa. Se lo había buscado.

Hay mil maneras de piropear/acercarte a una chica que te gusta. Haciéndoos los machitos y los guays lo único que nos infundís es más MIEDO y REPULSIÓN.