Se vuelve todo oscuro, frío. Y aparece el miedo. Miedo a todas horas. Preocupación, dolor. Mucho daño.
Y entonces es cuando te acuerdas de los días en que sólo estabais él y tú, y nadie más. Las noches en que sabías a ciencia cierta que había estado pensando en ti durante todo el día. El dilema de ahora es, ¿en quién piensa?
No hay comentarios:
Publicar un comentario