Puede gustarte lo que escribo o no, puedes identificarte con mis textos o no. Si algo te gusta, cógelo, pero pon la referencia de este sitio. Escribo para compartirlo contigo. Recuerda que lees mis palabras, no me las robes, no me robes.

lunes, 5 de septiembre de 2011

nuevos miedos.

El otro día leí una frase que me hizo reflexionar bastante. Decía así: "Pasar pagina no se trata de olvidar la pagina anterior, si no aceptar que esa página ya ha acabado". Cuánta razón... Me he pasado meses intentando autoconvencerme a mí misma que tenía que olvidar y me frustraba el darme cuenta de que jamás podría olvidarte, que te iba a recordar siempre. Pero no se trata de olvidar nuestra historia, sino de asumir y aceptar que ya ha acabado. Quedan recuerdos y sentimientos, pero ambos sabemos que ha terminado, que hace mucho tiempo que terminó. No he querido reconocer esto porque me daba miedo. Seguía aferrada a tu amor, a ti, por miedo a estar sola y no sentir eso de nuevo. Miedo y rabia de que esos sentimientos tan grandes se perdieran en el tiempo, en el pasado. Pero es así, es algo que no elegimos y que viene como una brisa otoñal. Penetra en nuestro interior y cuando nos queremos dar cuenta ya ha arrasado con todo el amor que nos teníamos. Creí que te amaría siempre, pero cada día que pasa mis sentimientos se desvanecen más rápido. Y me siento tan mal... He querido intentar olvidarte y de esa forma me aferraba más a ti. En el preciso momento en que he dejado de intentarlo es cuando me he dado cuenta de que ya fue, ya pasó, de que estoy preparada para cerrar puertas y abrir nuevos ventanales. Ahora es el momento de aceptar que tu libro y el mío se ha cerrado, y que nuevas páginas en blanco están por llegar. Juré que nunca te olvidaría, y lo cumpliré. Pero también juré que te amaría siempre y me siento una auténtica egoísta por no cumplirlo. Intento buscar en mí, como tantas otras veces en mi vida, que mi corazón me frene o me impida seguir adelante sin ti. Masoquismo puro y duro pero real. Siempre he dicho que quería olvidarte pero verdaderamente no era así, sino que lo que deseaba era quererte más y más. Ahora mi interior está apagado. Ya no recuerda tu olor, ni cómo eran tus ojos al despertar, ni tu risa ensordecedora. Ya no recuerda en qué momento se acabó. Pero se ha acabado. Todas las tinieblas que tengo internas se están volviendo a ver iluminadas. Nuevos sentimientos entran de lleno arrastrando todo lo anterior, los tuyos, y tapando toda cicatriz hallada. Sanando la tristeza, cuidando el cariño, alimentando el amor. Me da miedo volver a querer, volver a querer de verdad, como te quise a ti. Y en realidad tengo tanto miedo de que llegue ese momento porque significará que lo nuestro, aquello que creía perfecto e invencible, ha llegado a su fin.

No hay comentarios: