Puede gustarte lo que escribo o no, puedes identificarte con mis textos o no. Si algo te gusta, cógelo, pero pon la referencia de este sitio. Escribo para compartirlo contigo. Recuerda que lees mis palabras, no me las robes, no me robes.

viernes, 19 de agosto de 2011

cuarenta y ocho dieciochos.

Tal noche como hoy, unas horas más tarde, hace cuatro años. Tuviste que aparecer y volver mi vida patas arriba. Un crío pensé, y yo más niña aún. Esto no va a ningún lado. Será la típica tontería de verano. Pero me equivoqué. Qué ingenua al pensar que serías algo pasajero y fíjate, te has quedado durante 4 años. Ahora que cada uno sigue su camino por separado soy feliz de haber vivido lo vivido. A pesar del daño hecho, y de odiarte, cuando veo esa carita de niño se me cae el mundo a los pies. Y aunque te echo de menos y hay noches en las que creo que todo esto va a poder conmigo, me he dado cuenta de que tengo la suerte de haberlo vivido. Aunque ahora ya no seamos uno más uno, alguna vez lo fuimos, dentro de mí lo seguimos siendo y echarlo de menos me recuerda que alguna vez me pasó eso tan tan bueno que ahora añoro. Si tiene que ser será, y sino no será. Toca vivir. Disfrutar. Recordarte con una sonrisa en la cara, pero mientras tanto he de seguir caminando. tú también. Es la única forma de aprender, y hay que aprender viviendo.

No hay comentarios: