Puede gustarte lo que escribo o no, puedes identificarte con mis textos o no. Si algo te gusta, cógelo, pero pon la referencia de este sitio. Escribo para compartirlo contigo. Recuerda que lees mis palabras, no me las robes, no me robes.

jueves, 26 de enero de 2012

Quiero crecer muy rápido.

Sólo veinte años y ya me agobia el hecho del futuro que se avecina. Mi mayor deseo es acabar la carrera en dos años, hacer un máster y el año siguiente tener mi trabajo. Así podría empezar a construir la casa de mis sueños y a vivir la vida con la persona a la que amo. Muy bonito, ¿eh? Pero lo triste es que veo todo eso muy lejano. Me agobia y me entristece tener que esperar para ser verdaderamente feliz. Y es que mi mejor momento del día es cuando despierto, abro mis ojos y lo veo a él. Acurrucado en mi misma cama, junto a mí.
Me dicen -No corras. Todo llegará. Pero es frustrante tener que esperar para vivir. Quiero que mi vida sea así, y estoy segura de que lo va a ser. Por muy pronto que parezca o por muy joven que sea, sé a ciencia cierta que él es el hombre de mi vida. Por eso mismo, me da coraje tener que esperar años para vivir plenamente mi vida con él.
Sé que soy yo quien corre y quiere crecer muy deprisa. Comprendo que hemos de vivir cada etapa de nuestra vida para así poder madurar y ser adultos, pero esta vida, que tan corta es, sería mejor si todas las noches pudiera dormir entre sus brazos.

No hay comentarios: