Un beso. Un abrazo. Una despedida. Una carcajada. Todo es a medias. Por ahora. En cambio, los nervios. El dolor. La tristeza. La inseguridad. Eso sí que va a tope. Arrasando con todo. Quiero creer que mi capacidad de sentir bien y bonito no ha acabado aquí. Que ahora mismo no está, pero volverá. No sé ni cuándo ni cómo ni con quién, pero tiene que volver. Sino, sería todo muy triste. Sería muy puta la vida si nos dejase sentir al cien por cien, para luego, no hacernos sentir eso nunca más. Siempre he querido ser más equilibrada, más racional, más lineal. Pero, es tan precioso tener la capacidad de sentir tanto, que, ahora que estoy ni fu ni fa, veo lo simple que es algo así. Y aburrido. Y vacío. Una vez no hace mucho me dijeron que los artistas tienen la capacidad de sentir el doble. Una virtud con miles de defectos, pues es maravilloso sentir emociones fuertes y bonitas. Pero también es el doble de doloroso tener sentimientos tristes y amargos. Yo me siento artista, entonces. Toda la vida bajo las palabras de “exagerada” o “peliculera”. Incluso me han llegado a llamar “melodramática”. Y yo siempre intentando justificarme. Intentando convencer al resto de que no. Pero yo sé que sí. Y que no me tengo que esconder. Porque sí, quizá yo vivo una salida normal entre amigas como si de un gran evento se tratase. O lloro en todas las bodas como si aquello tan precioso que están viendo mis ojos me estuviese ocurriendo a mí. O me rompo ante cualquier “echar de menos” como si la persona de la que me alejo se estuviera muriendo. Porque yo lo vivo así. Siempre lo he vivido así. Siempre pensando que tras una ruptura me iba a morir. Este blog es testigo. Y miradme, sigo viva. Pero ahora estoy a medias. Y cuando una está al cincuenta por ciento se da cuenta de que la otra mitad del porcentaje falta. Y lo peor. De que no sabe dónde está. Las sensaciones pasan de tener vida a, simplemente, ocurrir. Es un estar por estar. Sentir por sentir. Llorar por llorar. Todo líneal, sin picos hacia arriba. Pero tampoco hacia abajo. Sin gráficas que despunten una determinada palpitación. Cualquier lo que sea. No. La línea sigue siendo recta. Sin montañas rusas, ni tiras y aflojas. Pasos lentos. Equilibrio. Y ya está, sin más. Ni fu ni fa.

No hay comentarios:
Publicar un comentario