Unos días me das mucho y otros días me lo quitas. El dolor se agudiza y se clava como un puñal. Dan igual las cosas buenas y sobran los momentos bonitos. El daño supera todo.
Me haces creer que todo irá bien para luego darme cuenta de que no. Ahora que yo por fin me he dado cuenta te lo estás cargando todo.
Y sí, lo más seguro es que esto acabe por explotar. Cada uno hará su vida, y acabaremos por olvidarnos. Porque estás tirando la toalla, lamentándote a toda hora, no estás disfrutando de esto... El orgullo y el ego te pueden, y no voy a entregártelo todo para que me destroces la vida.
Algo se ha roto, igual que se rompió otras veces. La diferencia es que esta vez mientras yo he ido tirando y tirando, tú te has quedado parado. Y si dos no quieren, uno todo no puede hacerlo.
Porque aunque besarte a ti sabe mejor, las cosas tristes duelen más. No quiero que mi vida sea una discusión permanente. Tienes razón, siempre la tienes. No debiste aceptar. Esto es un tira y afloja constante. Nunca debí volver.
1 comentario:
Aaaaaay que catrastofica eres!
Publicar un comentario