Recuerdo el día en que te vi por primera vez. Fue en el aeropuerto de El Altet. Tú eras la más pequeña del grupo. Pequeña no, pequeñísima. Tenías todo el pelo lleno de trencitas y llevabas en la espalda una mochila con forma de oso panda. Estabas asustada, muy asustada. Te lo noté en la mirada.
Eras muy pequeña.
Yo ya sabía quien eras, así que me acerqué a ti y te cogí en brazos. Apoyaste tu cabeza en mi hombro y te abracé muy fuerte contra mi pecho. Ahí empecé a quererte.
Y hoy, 11 años después de aquello, revivo en mi mente aquel primer encuentro como si no pasara el tiempo. Sin embargo, más tiempo tendrá que pasar para que pueda volver a abrazarte.
Después de 8 años sin verte, pensaba que por fin podría hacerlo ahora en Diciembre. Pero nuevamente vamos a tener que esperar. Ha sido como un jarro de agua fría para mi corazón. Ansiaba verte. Ya eres una mujer y me hacia muy feliz soñar con la idea de reencontrarme contigo y hablar de nuestras vidas.
Tendremos que esperar un poco más.
He volado por primera vez al desierto, a tu casa. He estado en tu jaima y he conocido a tu familia, a tus hermanas. He vivido una gran experiencia en el Sáhara, muy feliz y contenta, pero me has faltado tú. Y nuevamente me ha tocado echarte de menos.
Puede gustarte lo que escribo o no, puedes identificarte con mis textos o no. Si algo te gusta, cógelo, pero pon la referencia de este sitio. Escribo para compartirlo contigo. Recuerda que lees mis palabras, no me las robes, no me robes.
sábado, 14 de diciembre de 2013
jueves, 5 de septiembre de 2013
Nadie dijo que el amor fuera fácil.
Duro no saber explicarte y que nadie te entienda. Que la gente hable, juzgue, valore sin tener ni idea de nada. Son tiempos difíciles para el amor. ¿Cómo puede pasar de tanto a nada en tan poco tiempo? No me vale el, tampoco era para tanto. O, eran apariencias. PARA NADA. Ha sido tan real y verdadero como que me llamo Nuria. Y con saberlo yo me sobra y me basta. Se suele decir que nos tenemos que dejar llevar por nuestro corazón. El mío me dice que así está bien. Que echa de menos muchas cosas pero que así está bien. Que esto es lo correcto. Y yo hago caso a mis instintos y a lo que llevo dentro. Puedo arrepentirme. O no. La cuestión es que la vida no acaba aquí. Si dos caminos tienen que volver a cruzarse, se cruzarán. Ahora no es el momento. Sin buscar culpables ni consecuencias. Igual que durante dos años ha sido, ahora no es. Sin decepciones ni malentendidos. He conocido a una persona mejor de lo que lo podrá conocer otra. Con sus virtudes y sus manías. Al mejor chico que puede existir. Y eso, es la mayor de las suertes. "Nunca me decepcionará como actúes de ahora en adelante ni te echaré nada en cara. Siempre estaré para un abrazo o un café. Siempre te echaré de menos".
Ahora toca crecer. Madurar. Estar arriba arriba y comerse el mundo. Tanto él, como yo. Siempre con una sonrisa, porque cuando él sonríe está guapo no, guapísimo. Y toca vivir y disfrutar de las pequeñas cosas. Nos toca hacernos mayores, pensar en nuestro futuro y afrontar los cambios que sean necesarios. Lo he querido tanto que no he sabido quererlo sin atarme y anclarme, hasta el punto de que llegué a olvidar mis sueños. Y él dejó de lado los tuyos. Y eso no deberíamos habérnoslo permitido nunca.
lunes, 19 de agosto de 2013
A.
A veces la vida pone en nuestro camino a personas maravillosas a las que nos resulta fácil amar. Personas que nos ayudan a crecer. Personas increíbles que convierten nuestra vida en felicidad en estado puro. Sin embargo, igual que aparecen, se desvanecen. Aunque todo vaya bien y no exista ningún motivo, los sentimientos son así de desconcertantes. A pesar de todo, esas personas son las que al mirarlas o recordarlas solo te hacen sonreír. Sólo recuerdas lo bueno porque todo ha sido bueno, incluso los peores momentos tienen su lado dulce. Porque esas personas son así, lo dan todo, aman sin miedo, cuidan y respetan, están en lo bueno, y en lo malo están el doble, y siempre van a estar a tu lado, de una forma u otra.
He tenido la suerte de contar en mi vida con alguien tan tan tan increíble que ha conseguido en poco tiempo hacerme sentir la mujer más feliz del mundo. Es una de esas personas mágicas que se cruzan en tu camino y te ponen la vida patas arriba. Te rompen los esquemas y te desordenan el corazón. Apartan el pasado de tu mirada y los malos recuerdos. Construyen sueños tan frágiles como posibles y siempre te despiertan a besos y sonrisas. Para cada lágrima pone el hombro y el abrigo de un abrazo. Para cada sonrisa, muchas cosquillas. Y no tienen problema en repetir una y otra vez, todos los días, lo maravillosa que eres. Eso, eso es vida.
Quizá todo este tiempo pasado a su lado me haya convertido en una mujer mucho más fuerte, segura e independiente a la vez. Sin su compañía estoy segura de que muchos días no me habría levantado, y que gracias a él he superado muchas cosas en escaso tiempo. Y de repente, la vida decide cambiarte. Y decide que las cosas no pueden seguir así. Sin más y sin motivos, por contradictorio que parezca. Quizá todo esto haya sido sólo una etapa de mi vida. Dos años muy felices al lado de una persona increíble, como nunca antes jamás había estado. O quizá no y todos esos planes y sueños, tuyos y míos, los podamos realizar algún día.
lunes, 10 de junio de 2013
miércoles, 15 de mayo de 2013
Orgullo máximo.
Que tu persona, tu compañero, el amor de tu vida, te diga "Gracias por ser la mujer con la que quiero estar siempre" es la sensación más maravillosa del mundo.
martes, 7 de mayo de 2013
De todo se aprende.
Siempre, a lo largo de nuestra vida, nos dicen que de todo se aprende. Que de cada cosa negativa, siempre se saca una positiva. Posiblemente, cuando nos dicen todo eso, es cuando más nublados estamos y menos lo entendemos ya que desgraciadamente la vida nos pone frente a situaciones muy desagradables. Frente a mucho dolor. Pero cuando más perdidos estamos y cuando menos sonreímos es cuando hay que pensar en esas personas que, estén donde estén, nos dan vida. Y todo es negro hasta que llega un día en el que lo ves todo claro y comprendes lo cierto que es.
Parece complicado, incluso imposible, pero de todo lo malo, siempre siempre, y con el tiempo se consigue sacar algo positivo. Algo bueno que nos dé fuerzas para sonreír.
Y esta vida, aunque es muy puta y muy jodida, a veces nos pone frente a preciosas casualidades que nos invitan a VIVIR.
Parece complicado, incluso imposible, pero de todo lo malo, siempre siempre, y con el tiempo se consigue sacar algo positivo. Algo bueno que nos dé fuerzas para sonreír.
Y esta vida, aunque es muy puta y muy jodida, a veces nos pone frente a preciosas casualidades que nos invitan a VIVIR.
lunes, 11 de febrero de 2013
Equivocaciones.
Acabo de pasar los peores meses de mi vida. Sin exageraciones, los peores. Demasiados cambios en mi vida como para llevarlos decentemente. Y yo siento que me he equivocado demasiado, no sólo en estos meses, sino que llevo equivocándome desde hace mucho tiempo. Sé que no será la primera vez que me equivoque en algo, ni la última, pero estar al lado de una persona que no se equivoca supone una gran presión. Y cuando digo que no se equivoca, es que no se equivoca. Por eso, siempre me siento en deuda con él, por tener que aguantar tanto y yo tan poco.
Con veintiún años, visualizo mi futuro junto a la persona a la que amo y es tal cual lo soñé cuando era pequeña. Lo que ocurre es que me da miedo fastidiarlo, o en parte, haberlo fastidiado ya.
En estos meses, cuando peor he estado y más he necesitado el apoyo de alguien, él ha estado a mi lado. Incondicionalmente. Día y noche. Cuidando de mí sobre todo por las noches, porque sabía que al terminar el día es cuando todo se me venía encima. Y yo... Yo creo que no he sido justa con él. No sólo en estos últimos meses, sino en estos dos años. No he sabido dejarle claro que él y sólo él era lo primero. Que era él quién estaba en la cima, y nadie más.
Ahora se me pasan por la mente todos esos momentos que sólo él y yo conocemos, todo lo que hemos vivido y se me parte el corazón de no haberle sabido demostrar cuánto lo quería y cuánto lo quiero.
Por mí culpa ha tenido que aguantar situaciones desagradables que no se merecía, y aún así, ha seguido estando a mi lado y queriéndome más que nunca, cuando otros habrían abandonado. Yo creía que estaba haciendo lo correcto. Nadie nos enseña a cómo actuar en determinadas ocasiones, y yo hice lo que creía que debía hacer, a pesar de que me equivoqué. Es triste, pero es real. Las personas nos equivocamos. Ojala nunca dudáramos, siempre tuviéramos la respuesta correcta y supiéramos tomar la decisión adecuada.
Ojala a pesar de lo oscura que esté nuestra vida, jamás dejáramos entrar a la duda, ya que sólo nos confunde más. Ojala también supiéramos pronunciar las palabras exactas en el momento adecuado, sin titubeos ni temblores. Yo debí decirte: "No, si no estuviera contigo en un futuro, no estaría con él". Y ojala siempre tomáramos la decisión correcta, porque yo fallé en muchas facetas pero siempre tuve claro que quería pasar mi vida a tu lado.
Sólo puedo decir, que más vale tarde que nunca y que no voy a dejar que esto se termine nunca.
Con veintiún años, visualizo mi futuro junto a la persona a la que amo y es tal cual lo soñé cuando era pequeña. Lo que ocurre es que me da miedo fastidiarlo, o en parte, haberlo fastidiado ya.
En estos meses, cuando peor he estado y más he necesitado el apoyo de alguien, él ha estado a mi lado. Incondicionalmente. Día y noche. Cuidando de mí sobre todo por las noches, porque sabía que al terminar el día es cuando todo se me venía encima. Y yo... Yo creo que no he sido justa con él. No sólo en estos últimos meses, sino en estos dos años. No he sabido dejarle claro que él y sólo él era lo primero. Que era él quién estaba en la cima, y nadie más.
Ahora se me pasan por la mente todos esos momentos que sólo él y yo conocemos, todo lo que hemos vivido y se me parte el corazón de no haberle sabido demostrar cuánto lo quería y cuánto lo quiero.
Por mí culpa ha tenido que aguantar situaciones desagradables que no se merecía, y aún así, ha seguido estando a mi lado y queriéndome más que nunca, cuando otros habrían abandonado. Yo creía que estaba haciendo lo correcto. Nadie nos enseña a cómo actuar en determinadas ocasiones, y yo hice lo que creía que debía hacer, a pesar de que me equivoqué. Es triste, pero es real. Las personas nos equivocamos. Ojala nunca dudáramos, siempre tuviéramos la respuesta correcta y supiéramos tomar la decisión adecuada.
Ojala a pesar de lo oscura que esté nuestra vida, jamás dejáramos entrar a la duda, ya que sólo nos confunde más. Ojala también supiéramos pronunciar las palabras exactas en el momento adecuado, sin titubeos ni temblores. Yo debí decirte: "No, si no estuviera contigo en un futuro, no estaría con él". Y ojala siempre tomáramos la decisión correcta, porque yo fallé en muchas facetas pero siempre tuve claro que quería pasar mi vida a tu lado.
Sólo puedo decir, que más vale tarde que nunca y que no voy a dejar que esto se termine nunca.
viernes, 4 de enero de 2013
Finales amargos; comienzos aún peores.
Desde que tenemos uso de razón todos sabemos que la muerte
está ahí, a la vuelta de la esquina, y que puede aparecer cuando menos lo
esperemos. Es de las pocas cosas de esta vida que sabemos a ciencia cierta y
posiblemente la que más tememos. No he hecho una reflexión de este último año
porque podría menospreciar a toda la gente que ha estado a mi lado, ya que a
pesar de todo, ha sido un año horrible. Igual que 2011. Está claro que he
vivido infinidad de cosas buenas y he descubierto personas que antes
prácticamente desconocía, pero en dos años he perdido a dos personas
imprescindibles en mi vida que me han acompañado siempre. Frente a eso, todo lo
bueno se hace pequeño. Ahora ha comenzado un nuevo año, y comienza duramente
con la peor de las despedidas. Despedidas que realizamos todos los días por si
no podemos hacerlas mañana, y que duelen tanto tanto, que me pregunto ¿cuándo
pasará todo esto? ¿Cuándo la vida nos dará un momento de tranquilidad? Y aún
así ofrezco la mejor de mis sonrisas cuando en mi interior tan sólo hay
lágrimas.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)




