Puede gustarte lo que escribo o no, puedes identificarte con mis textos o no. Si algo te gusta, cógelo, pero pon la referencia de este sitio. Escribo para compartirlo contigo. Recuerda que lees mis palabras, no me las robes, no me robes.
viernes, 30 de noviembre de 2012
¿Dónde está mi mundo?
Sin duda alguna estoy atravesando el peor momento de mi vida. Por eso dejo de escribir, porque al sentarme a contar lo que me pasa parece que todo se hace mucho más real de lo que lo es mis pensamientos. Aún así me levanto todas las mañanas (o casi todas) con una sonrisa porque si yo lo estoy pasando mal, no quiero que mi alrededor sufra por mí. También intento sonreír porque el tiempo es el único capaz de sanar heridas tan profundas o de ayudarnos a vivir con ellas eternamente. Además, qué sé yo, apenas hemos comenzado a vivir, y ésta puede ser tanto corta como larga. Voy a proponerme darme una tregua interiormente, conmigo misma. Voy a llorar todo lo que tenga que llorar, a echar de menos. Pero luego respiraré. Siempre lo he hecho. No voy a forzarme a ser feliz ni a ser optimista, tampoco voy a auto amargarme, simplemente voy a esperar y dejar que el tiempo pase, que la vida siga.
domingo, 21 de octubre de 2012
Tocada y hundida.
No puedo comprender cómo la vida puede ser tan tan tan mala. Y tan INJUSTA. No logro explicarme porqué tiene que pasar esto, porqué tienen que venir tantas cosas malas de golpe. Y cuando digo tantas, me refiero a muchísimas que a lo mejor pocos se pueden llegar a imaginar. ¿Es soportable almacenar tanto dolor en un corazón?
No estaba preparada para perderte. Te he tenido 20 años junto a mí y necesitaba a mi abuelo durante muchos más. Tú tampoco estabas preparado para irte, lo sé que no, sé que nos quedaba aún mucho y ahora me encuentro desorientada, porque mi corazón quiere buscarte y abrazarte y no te encuentra.
No hay consuelo que alivie tanto dolor ni palabras que puedan expresar todo lo que llevo dentro de mí.
Pero siempre, cada día que pase, recordaré todo de ti.
Te quiero con toda mi alma.
No estaba preparada para perderte. Te he tenido 20 años junto a mí y necesitaba a mi abuelo durante muchos más. Tú tampoco estabas preparado para irte, lo sé que no, sé que nos quedaba aún mucho y ahora me encuentro desorientada, porque mi corazón quiere buscarte y abrazarte y no te encuentra.
No hay consuelo que alivie tanto dolor ni palabras que puedan expresar todo lo que llevo dentro de mí.
Pero siempre, cada día que pase, recordaré todo de ti.
Te quiero con toda mi alma.
martes, 4 de septiembre de 2012
Aferrada a ti, como siempre.
Hace un año que no te tengo a mi lado. Un año en el que no te imaginas lo duro que ha sido entrar en casa de la abuelita y ver tu sillón sin ti. He pasado mi primer cumpleaños con tu ausencia y en la cena de nochebuena a todos se nos escapó una lágrima al recordarte. A veces me parece tan increíble que no estés que me cuesta hasta creerlo. Qué inocente al pensar que te tendría siempre aferrado a mí; que serías partícipe de toda mi vida.
Al menos pude estar a tu lado hasta el final y tengo que reconocerte que me hubiese quedado sobre tu pecho una eternidad, como cuando era pequeña y me contabas tus peculiares cuentos.
Tú que tanto ansiabas irte y nosotras que deseábamos retenerte.
Sin embargo, a pesar de que he disfrutado de ti al máximo, se me queda la espina de que me vieras vestida de blanco o de que conocieras a mi novio. De que disfrutaras de la mejor versión de mí. Feliz. Y de que pudieras ser un poquito más feliz tú también, junto a mí. Como siempre.
Te echo de menos.
Al menos pude estar a tu lado hasta el final y tengo que reconocerte que me hubiese quedado sobre tu pecho una eternidad, como cuando era pequeña y me contabas tus peculiares cuentos.
Tú que tanto ansiabas irte y nosotras que deseábamos retenerte.
Sin embargo, a pesar de que he disfrutado de ti al máximo, se me queda la espina de que me vieras vestida de blanco o de que conocieras a mi novio. De que disfrutaras de la mejor versión de mí. Feliz. Y de que pudieras ser un poquito más feliz tú también, junto a mí. Como siempre.
Te echo de menos.
miércoles, 29 de agosto de 2012
¿En qué momento la vida decidió ponerte en mi camino?
Qué juego más tonto creímos empezar. Ahora lo hemos convertido en una única vida. Trato de recordar en qué momento empezó todo. Cuándo empezaste a retenerme. Pero tan sólo tengo pequeños destellos fugaces llenos de besos.
Un año después, contigo, las palabras se me vuelven absurdas. ¿Qué decirte ya que no sepas?
Pues te digo que a tu lado no tengo miedo. No tengo miedo de perderte. ¿Por qué habría de tenerlo si ambos queremos estar juntos?
Nunca me había sentido así. Esto es pura FELICIDAD. Felicidad inyectada en vena. Dosis y más dosis. Algo frenético y dulce que no cesa nunca.
Y, ¿sabes lo que más me gusta? Que a pesar del "nunca digas nunca y tampoco digas siempre", sé a ciencia cierta que, si en este momento, a las 2:08 de la madrugada, te levantase de la cama para pedirte que te escapases conmigo, con lo puesto, tú dirías un SÍ.
.
Un año después, contigo, las palabras se me vuelven absurdas. ¿Qué decirte ya que no sepas?
Pues te digo que a tu lado no tengo miedo. No tengo miedo de perderte. ¿Por qué habría de tenerlo si ambos queremos estar juntos?
Nunca me había sentido así. Esto es pura FELICIDAD. Felicidad inyectada en vena. Dosis y más dosis. Algo frenético y dulce que no cesa nunca.
Y, ¿sabes lo que más me gusta? Que a pesar del "nunca digas nunca y tampoco digas siempre", sé a ciencia cierta que, si en este momento, a las 2:08 de la madrugada, te levantase de la cama para pedirte que te escapases conmigo, con lo puesto, tú dirías un SÍ.
.
lunes, 27 de agosto de 2012
Melodías de madrugada.
Soy ese tipo de personas que cuando no puede dormir mira vídeos en Youtube. Ahí aparecen canciones que me encantan y otras desconocidas que me sorprenden. A consecuencia de eso, mis ganas de escribir van en aumento. Fijaos qué gran remedio contra el insomnio: imágenes + música + letras. Es increíble la cantidad de historias que puedo descubrir en una sola noche, o las que soy capaz de imaginar.
Antes esto era uno de mis momentos preferidos del día. Y aunque ahora tengo otras cosas en mente, en noches como hoy, repletas de insomnio, es mi salvación.
También cuando una canción me gusta, soy capaz de escucharla cien veces seguidas sin cansarme. Una detrás de otra, y mientras tanto yo a soñar. Con los vídeos me pasa lo mismo. Soy capaz de visualizar escenas que me sé hasta de memoria una y otra vez, sin inmutarme.
De estas cosas me vendrá el ser tan peliculera y soñadora de imposibles. De ser tan yo, tan en mi mundo.
Antes esto era uno de mis momentos preferidos del día. Y aunque ahora tengo otras cosas en mente, en noches como hoy, repletas de insomnio, es mi salvación.
También cuando una canción me gusta, soy capaz de escucharla cien veces seguidas sin cansarme. Una detrás de otra, y mientras tanto yo a soñar. Con los vídeos me pasa lo mismo. Soy capaz de visualizar escenas que me sé hasta de memoria una y otra vez, sin inmutarme.
De estas cosas me vendrá el ser tan peliculera y soñadora de imposibles. De ser tan yo, tan en mi mundo.
miércoles, 15 de agosto de 2012
mala persona.
¿Quién
determina el querer? ¿Qué reglas vitales existen sobre el amor o la amistad?
Estamos acostumbrados a generalizar situaciones, a pensar en general cuando
cada historia o cada persona debería tener su espacio personal. Un mismo
corazón puede albergar mucho amor dentro, y no todo dirigido hacia una sola
persona. ¿Eso está mal? Si está mal entonces yo soy mala
persona por albergar mucho amor dentro de mí. Pero, ¿quién dice que es
algo malo? ¿Quién es capaz de juzgar eso? Bajo mi opinión, NADIE.
Estamos
acostumbrados a hablar de más, a juzgar vidas ajenas y sobre todo a ponernos en
situación de algo que jamás hemos vivido. ¿Quiénes somos nosotros para tratar
temas tan complicados que encima no nos incumben?
Por
esta razón no soporto el “si yo fuese tú no haría…” o “cualquiera que lo sepa
te va a decir lo mismo que yo”. ¿Por qué?
Cada
persona debe tomar sus propias decisiones y vivir esta corta vida de la mejor
manera posible. Nadie excepto yo va a conocer mejor mis sentimientos y el
porqué de mis actos. Repito, cada historia es única e individual.
Yo
hablo de personas. Quiero a personas. Por lo que son; por lo que me aportan.
PERSONAS; cuerpo, alma, mente. Estoy enamorada de una persona fantástica con la
que comparto mi vida y espero seguir compartiéndola, sin embargo, también
quiero a más gente. Es inevitable.
domingo, 24 de junio de 2012
Tengo ganas de ti.
Hay que ver lo que cambia un pensamiento hacia algo dependiendo en la situación de la vida en la que te encuentres. Yo antes era fiel de Tres Metros Sobre el Cielo.
Fan de Babi. Dulce, elegante, delicada. Toda una princesita digna
de ser salvada por un héroe. Y Hache... Él era Hache.
Motero, de cuero, con piti en la mano, sonrisa pícara y palabras engatusadoras.
Me enamoré de esa película y viéndola me enamoré más aún de mi vida. Historia
intensa de amor. Un amor bruto, de esos que duele. Un día estás allá arriba, en
el cielo, y al día siguiente todo ha cambiado. Una montaña rusa que no dejaba
de girar. Amor puro, del bueno, que siempre se recuerda. Y entonces llegó Tengo
Ganas De Ti. Y ahí la magia anterior se rompía. Aparecía Gin, y
rompía los esquemas de esa historia, MI historia. Me enfadaba cada vez que en
el libro leía ese nombre. Me aterraba tanto que ese amor se perdiese, ya que
también se perdía algo dentro de mí. Necesitaba que Hache y Babi estuvieran
siempre juntos para sentir que yo también podía; que lo nuestro tenía futuro.
Ahora no queda nada de todo aquello. Es pasado. Una historia
como la de Babi y Hache. Única e inolvidable, como
cada gran historia.
Al principio no lo quise entender, pero ahora me doy cuenta
de lo equivocada que estaba al pensar que nunca en mi vida podría volver a
encontrarme a esa altura.
Ahora son fan de Gin. De las segundas
oportunidades. Del pasar página y seguir adelante. Ahora sé lo que significa
volver a amar de nuevo, con la misma intensidad y con el mismo temor que antes.
Con tal sólo mirar sus ojos sé que estoy, no a tres metros sobre el cielo, sino
a muchos más. Y ahora es cuando cambian los papeles. Me siento Hache.
Sé lo que es huir del pasado; creer que jamás se irá. Tener miedo de volver a
sentir amor con otra persona. También sé lo que es querer volver a él,
retenerlo y equivocarse. Equivocarse de la peor forma que un ser humano lo
puede hacer.
He vuelto a llorar con Gin al imaginarme
que eso mismo sintió él. Que yo le pude hacer tanto daño. También he vuelto a
llorar con Hache, al revivir aquello que sentí, al saber que hay
algo entre nosotros de lo que me arrepentiré toda mi vida. Por esa razón te
ofrezco toda una vida para querernos. Mi vida.
Sin saberlo, Federico Moccia redactó en su día lo que hoy es
la historia de mi vida. Más parecida imposible. Y con el final que deseo.
Este. El que tenemos ahora, porque así, tal cual están las cosas, son
perfectas.
viernes, 4 de mayo de 2012
El que no llora no puede ver.
¿Alguna vez te has preguntado como sería todo si tú no
estuvieras nunca más? Si de repente te hubieras ido, ¿cómo reaccionaría tu
mundo? Cualquier cosa que te imagines no es cierta. No hay nada romántico sobre
la muerte. La pena es como el océano: es profunda y oscura y más grande que
todos nosotros. Y el dolor es como un ladrón en la noche. Silencioso.
Persistente. Injusto. Pierde valor frente al tiempo, y la fé y el amor.
One Tree Hill.
jueves, 26 de abril de 2012
Orgullo de hija.
Durante estos días tan duros mis pensamientos sólo recaían en él. Nunca he querido hablar sobre este tema, aunque lo he sufrido mucho interiormente. Suena a que como es mi padre, lo defiendo. Y la cosa no funciona así. Por eso, he tenido ocho años para reflexionar sobre el bien y el mal, sobre las injusticias de la vida, sobre el karma. También he tenido muchos años para imaginarme todo lo que podría ocurrir, poniéndome en lo peor y siendo muy negativa. Sin embargo, nada de lo que me haya podido imaginar es comparable a todo lo que mi corazón sintió ayer en ese juzgado. Me dediqué en cuerpo y alma a transmitirle a mi padre todo mi amor, mi amor más profundo. Le mandé fuerza, valor y serenidad desde mis sueños, y me pasé todo el juicio mirándolo con esa fuerza para hacerle llegar esos sentimientos. Pero mi interior estaba roto. Desde que llegamos y me vi frente a ese juzgado algo se rompió dentro de mí. Y me di cuenta de que nadie, NADIE podría imaginarse nunca todo lo que mi alma estaba sintiendo. No solté lágrimas de miedo, de mis ojos emanaron lágrimas de dolor al ver sufrir a una de las personas que más quiero en este mundo. Mi padre, mi compañero, mi amigo, mi confidente, el otro amor de mi vida; el hombre de mis ojos. Rompí en llanto al no entender porqué una de las personas que más conozco en este planeta, un hombre justo y bueno, tenía que sentarse en un banquillo como acusado.A lo largo de mi vida he experimentado muchas situaciones extremas de dolor, he tenido varios "peores días de mi vida" y recuerdo haber sentido mucho mucho dolor para la edad que tengo. Pero lo de ayer fue diferente. Nada se compara a lo que sentí el miércoles. Una mezcla de odio, rencor y rabia invadía mi cuerpo, y dolor, mucho dolor al ver sufrir a quien no lo merecía. Y todo aquello se incrementó al ver al tal Fernandito y a Victoriano acompañados de su abogado. Aquellas dos personas que habían denunciado a mi padre cuando la propia fiscal dijo que esa cuestión se podría haber resuelto por otras vías antes de recurrir a lo penal. Una parte de mí quiso abalanzarse sobre ellos, pero la otra pensó en mi padre, en todo lo que él me ha enseñado. Porque precisamente mi padre, es de aquellos que da todo lo que tiene, que si en su mano está el poder ayudar, lo hace, y muchas veces cuando me he sentido perdida su bondad me ha hecho ver qué camino era el correcto. Por eso mismo, jamás perdonaré todo lo que se le ha hecho, todo el dolor gratuito que se le ha administrado durante tantos años.
En cuanto al juicio, espero que se haga justicia. Lo que ocurrió en esa sala dejó en notable evidencia a los "denunciantes" quienes se contradecían mutuamente. Así pues, una vez más la envidia es la principal protagonista de este caso. Envidia y mala fe que jamás acompañarán a mi padre porque él no es así y por esa razón por mucho que otros sí la sientan hacia él, nosotros llevamos ocho años comiendo y cenando juntos, tranquilos al saber que tenemos en casa a una de las mejores personas de este mundo que lo único que hizo fue trabajar por su maldito pueblo.
jueves, 12 de abril de 2012
miércoles, 11 de abril de 2012
Probablemente debería decir esto a la cara y en su momento, pero temo que eso influya en el mañana. Los actos definen a una persona y yo no quiero definirlo, ni que haga una cosa u otra por mi culpa. Pero he de reconocer que me duele tener una idea sobre algo y que de repente se desvanezca. También me duele que me conozca poco, tan poco como para que sean las 2 de la madrugada y él aún no se haya percatado de nada. Puestos a reconocer, en momentos como este me doy cuenta de lo niña que soy y la forma tan egoísta en que me comporto algunas veces. Pero no puedo guardarlo, y quien consiga callarse algo que le duele, adelante. Yo no puedo. Me perturba tanto que me atormenta y sólo cuando lo saco consigo respirar bien. Quizá el problema es que me he acostumbrado tanto a depender de él que parece que ahora lo necesite hasta para caminar. Pero también el problema duele más porque las sorpresas inesperadas no agradables son un asco. Y yo esto no me lo esperaba. No espero que él me entienda, ni él ni nadie. Sólo espero desahogarme y las lágrimas que resbalan por mi mejilla me indican que efectivamente lo he logrado.
lunes, 26 de marzo de 2012
Sin un tú no existe un yo.
Me preguntas que cómo puedes querer verme y tocarme si has estado todo el día conmigo. Y es muy fácil, a mí me ocurre lo mismo. Vivo contigo a diario, encerrados en esas cuatro paredes pasamos la mayor parte de las horas que tiene el día, JUNTOS. Hasta hacemos la compra juntos y nos repartimos tareas. Además duermo contigo TODAS las noches. Por eso mismo, cuando en noches como esta no te tengo en mi cama, me siento desubicada. Es como si una parte de mí me faltase.. Y tanto que me falta. Me faltas tú, y cuando eso ocurre todo cambia.
Nos quedan tres meses en el paraíso. Tres putos meses. ¿Y luego qué? Es como si hubiéramos estado cinco meses casados y ahora nos separaran. Como si después de hacer una vida juntos, bajo el mismo techo, nos tocase volver a nuestras respectivas casas y separarnos todas las noches antes de dormir. NO ME GUSTA.
Quizá sea aún inmadura o hay quienes me consideren pequeña para hablar así, pero sólo tú y yo sabemos lo que estamos viviendo y de qué manera lo estamos haciendo.
Lástima de crisis, lástima de dinero. Qué impotencia de no poder tener NUESTRA casa, de tener que pasar muchas más noches como esta en la que voy a cerrar los ojos y no estás a mi lado. Menos mal que al cerrarlos puedo ver en mi mente cómo me abrazas por detrás y te acurrucas junto a mí entre las sábanas.
Nos quedan tres meses en el paraíso. Tres putos meses. ¿Y luego qué? Es como si hubiéramos estado cinco meses casados y ahora nos separaran. Como si después de hacer una vida juntos, bajo el mismo techo, nos tocase volver a nuestras respectivas casas y separarnos todas las noches antes de dormir. NO ME GUSTA.
Quizá sea aún inmadura o hay quienes me consideren pequeña para hablar así, pero sólo tú y yo sabemos lo que estamos viviendo y de qué manera lo estamos haciendo.
Lástima de crisis, lástima de dinero. Qué impotencia de no poder tener NUESTRA casa, de tener que pasar muchas más noches como esta en la que voy a cerrar los ojos y no estás a mi lado. Menos mal que al cerrarlos puedo ver en mi mente cómo me abrazas por detrás y te acurrucas junto a mí entre las sábanas.
martes, 20 de marzo de 2012
Algo que jamás perderé.
Nunca dejaré de escribir nuestra historia porque no tiene final. Sinceramente, amigas como ellas tengo pocas. No somos ni iguales ni siquiera parecidas pero seguimos al pie del cañón, la una con la otra. Desde chiquititas como uña y carne, las dos a la de tres, contra todos, siempre las dos. Ahora más mayorcitas, cada cual sigue su propio camino, pero seguimos yendo de la mano. No me hace falta verla todos los días para saber como está, ni salir de fiesta con ella todos los findes. Siempre me imaginé a mi mejor amiga como una persona con la que pasar horas y horas el mismo día. Pero ella y yo no somos así. No nos hace falta. Estamos cuando tenemos que estar, pero eso sí, en lo malo las primeras. Sólo nos hace falta una llamada y aparecemos.
Esa chica que veis en la foto es la amiga con la que menos he salido de fiesta, al cine, de compras... Pero será la madrina de mi primer hijo/a y mi dama de honor cuando me case. Por muy sola o triste que esté, siempre, SIEMPRE, mi interior sabe que la tengo a ella, que cuento con ella, y así todo es más fácil.
Somos infinitamente especiales, y no me cansaré de quererla nunca.
miércoles, 29 de febrero de 2012
Tragando y mirando hacia otro lado.
He estado tanto tiempo sin sentir dolor que ahora mismo estoy confusa. Quiero quitarme este sentimiento de aquí y que todo sea igual que antes, como siempre. Pero al cabo de las horas vuelve a correr por mi mente ese pensamiento, como si fuera una ráfaga de viento que me hace estremecerme y ver lo que ha cambiado. Ahora entiendo, lo entiendo a él y entiendo cómo nuestros actos hacen daño a las personas que más queremos. Yo fallé, tú has mentido. Han sido errores, equivocaciones que desearíamos borrar. Es algo humano, innato, que ayuda a crecer y saber qué es aquello que quieres.
No me voy a poner melodramática, he pasado cosas peores, pero no puedo negar que esto me duele. La vida es así, más difícil que fácil, y el dolor tiene la capacidad de, en tan sólo un segundo, hacer que los momentos más felices se queden lejos. Pero, sin duda alguna, las amargas sorpresas pesan más. Y esto me duele tanto por eso mismo, porque no me lo esperaba.
Aún así, estoy bien. Sé que me quieres y que cada noche te tengo a mi lado. Eso es lo que me vale. ¿Para qué pensar en el pasado teniendo NUESTRO futuro?
Hay otro pero. Si fuera entre tú y yo, vale, pero no es así. Y al no ser cosa de dos me duele aún más. Supongo que el tiempo es quien coloca cada cosa en su lugar y repara toda herida causada. Me aferro a eso. Tengo la esperanza de que algún día vuelva todo a la normalidad entre los tres.
No me voy a poner melodramática, he pasado cosas peores, pero no puedo negar que esto me duele. La vida es así, más difícil que fácil, y el dolor tiene la capacidad de, en tan sólo un segundo, hacer que los momentos más felices se queden lejos. Pero, sin duda alguna, las amargas sorpresas pesan más. Y esto me duele tanto por eso mismo, porque no me lo esperaba.
Aún así, estoy bien. Sé que me quieres y que cada noche te tengo a mi lado. Eso es lo que me vale. ¿Para qué pensar en el pasado teniendo NUESTRO futuro?
Hay otro pero. Si fuera entre tú y yo, vale, pero no es así. Y al no ser cosa de dos me duele aún más. Supongo que el tiempo es quien coloca cada cosa en su lugar y repara toda herida causada. Me aferro a eso. Tengo la esperanza de que algún día vuelva todo a la normalidad entre los tres.
miércoles, 22 de febrero de 2012
Estamos creciendo en un mundo en el cual está visto como algo normal lo corrupto, donde los inocentes son condenados y los culpables puestos en libertad y en el cual se mira más por el bien propio que por el bien común. No juzgo lo que cada cual haga en su vida, las decisiones que tome o los caminos que decida recorrer. Pero cuando tu vida y sus decisiones implica a todo un pueblo, un país, es de cobardes no mirar por todos. Egoísmo puro y duro. Sin nosotros, simples ciudadanos de a pie, los que nos gobiernan o representan no son nadie. Nosotros les otorgamos la confianza y el poder para estar en lo alto. Y de igual manera se lo debemos retirar cuando sus discursos están plagados de mentiras.
Me entristece como persona que haya gente tan ignorante que sea incapaz de reconocer todo lo que está pasando. Pero claro, el ser humano por naturaleza siempre busca el camino más corto, y es más fácil mirar hacia otro lado. Sí, mientras algunos piensan en qué hacer este fin de semana, qué modelito adquirir o qué rimel nuevo comprarse, otros luchan en la calle por el futuro del resto. Y digo en la calle, porque claro, los que deben luchar por eso no lo están haciendo. A pesar de todo, de la terrible situación que está viviendo esta España del siglo 2012 me siento orgullosa de no ser el bicho raro que se preocupa por los derechos humanos. El franquismo amenaza con volver, pero los que aún recordamos a todas aquellas personas que murieron porque ahora nosotros tengamos lo que tenemos no lo vamos a consentir. Es la primera vez que me siento orgullosa de pertenecer a la Comunidad Valenciana, la primera. Porque para que esto no vuelva a ocurrir algún día espero contarles a mis nietos como la #primaveravalenciana logró la unión del pueblo y derrocó a aquellos que abusan del poder empleando la violencia.
viernes, 27 de enero de 2012
M.
La sensación que tengo cuando la abrazo es única. Sé que a su lado estoy protegida, que me va a cuidar. Me conoce como nadie, como muy pocas personas me conocen. Puede decirse que tenemos una amistad rara. No somos amigas de salir de fiesta o tomar café. Somos ese tipo de personas que pasamos cientos de días sin vernos, pero que cuando algo pasa, ahí estamos. Siempre hemos estado unidas, desde que nos conocimos, como uña y carne. Ha estado a mi lado en momentos muy difíciles y siempre ha sabido cómo ayudarme a salir adelante. Es digna de querer. Todo el mundo debería poder tener a una Marina en su vida. Ahora, la echo tanto de menos que me da pena la distancia que hemos creado. Ella en su mundo, yo en el mío, ambas necesitando de la otra pero sin dar el paso. Me arrepiento de haber dejado que la situación se alargase, de no haber estado cuando tanto me ha necesitado. Nos hemos acostumbrado a echarnos de menos y lo hemos dejado ahí. Pero necesito de sus abrazos y de todo lo que compartimos ella y yo. No veo la hora de que llegue el viernes que viene para poder estar solas, ella y yo, ya que por miles de días que pasen, sé que cuando nos volvemos a ver somos UNA.
jueves, 26 de enero de 2012
Quiero crecer muy rápido.
Sólo veinte años y ya me agobia el hecho del futuro que se avecina. Mi mayor deseo es acabar la carrera en dos años, hacer un máster y el año siguiente tener mi trabajo. Así podría empezar a construir la casa de mis sueños y a vivir la vida con la persona a la que amo. Muy bonito, ¿eh? Pero lo triste es que veo todo eso muy lejano. Me agobia y me entristece tener que esperar para ser verdaderamente feliz. Y es que mi mejor momento del día es cuando despierto, abro mis ojos y lo veo a él. Acurrucado en mi misma cama, junto a mí.
Me dicen -No corras. Todo llegará. Pero es frustrante tener que esperar para vivir. Quiero que mi vida sea así, y estoy segura de que lo va a ser. Por muy pronto que parezca o por muy joven que sea, sé a ciencia cierta que él es el hombre de mi vida. Por eso mismo, me da coraje tener que esperar años para vivir plenamente mi vida con él.
Sé que soy yo quien corre y quiere crecer muy deprisa. Comprendo que hemos de vivir cada etapa de nuestra vida para así poder madurar y ser adultos, pero esta vida, que tan corta es, sería mejor si todas las noches pudiera dormir entre sus brazos.
Me dicen -No corras. Todo llegará. Pero es frustrante tener que esperar para vivir. Quiero que mi vida sea así, y estoy segura de que lo va a ser. Por muy pronto que parezca o por muy joven que sea, sé a ciencia cierta que él es el hombre de mi vida. Por eso mismo, me da coraje tener que esperar años para vivir plenamente mi vida con él.
Sé que soy yo quien corre y quiere crecer muy deprisa. Comprendo que hemos de vivir cada etapa de nuestra vida para así poder madurar y ser adultos, pero esta vida, que tan corta es, sería mejor si todas las noches pudiera dormir entre sus brazos.
lunes, 23 de enero de 2012
rozando el borde de la locura.
¿Cómo definir algo que supere lo infinito? Algo que sea capaz de explicar lo que significa muchísimo seguido de muchos muchísimos más. No encuentro la palabra exacta para expresar lo que siento por ti. Puedo decirte que te quiero, que estoy enamorada o que quiero pasar toda mi vida junto a ti, pero ahora mismo deseo que sepas que quiero tenerte todas las putas noches en mi cama, que me abraces y me susurres lo mucho que me quieres. No hay otra que decírtelo así. Debes saber que me pongo nerviosa cuando no te tengo entre estas cuatro paredes, que me cuesta cenar sola, y que no logro concentrarme en los apuntes. Mi mente va más allá; todo mi pensamiento decae en ti. Nos hemos acostumbrado mal, pienso a veces, pero ¿por qué mal? Me gusta vivir contigo. Así, tal cual suena. Me encanta despertarme y que lo primero que vean mis ojos sean los tuyos. Me gusta que nos vistamos en esta miniatura de cuarto llevando cuidado con no tirar nada, que salgas de la cama descalzo y yo piense "no se ha puesto las zapatillas de estar por casa!!!", que dejes cosas tuyas por el suelo, ver tu cepillo de dientes al lado del mío, tener un cajón de cosas de chocolate para cuando nos entra el hambre por las noches, que en mis perchas estén colgadas tus camisas, que mi despensa contenga comida para los dos, que nos cambiemos el sitio en la cama a mitad de la noche, que duermas con una camiseta que pone mi nombre, y sobre todo, adoro que todo esto me resulte normal.
Lo que antes me parecía normal, ahora me parece extraño, y sólo quiero que pase rápido el día para que así quede menos para verte.
Muchos no lo entenderán, doy fe, hasta que uno no lo vive, no lo sabe ni lo entiende. Pero yo lo estoy viviendo; tú también. Me encanta vivir contigo. Vivir de vivir literalmente, cada uno con sus cosas y su vida pero juntos, compartiendo los buenos momentos del día a día y reflexionando abrazados por las noches. Al fin y al cabo es el objetivo de una relación. Hacer tu vida, tu día a día, con la persona a la que quieres. Y yo te quiero a ti, así, siempre.
Lo que antes me parecía normal, ahora me parece extraño, y sólo quiero que pase rápido el día para que así quede menos para verte.
Muchos no lo entenderán, doy fe, hasta que uno no lo vive, no lo sabe ni lo entiende. Pero yo lo estoy viviendo; tú también. Me encanta vivir contigo. Vivir de vivir literalmente, cada uno con sus cosas y su vida pero juntos, compartiendo los buenos momentos del día a día y reflexionando abrazados por las noches. Al fin y al cabo es el objetivo de una relación. Hacer tu vida, tu día a día, con la persona a la que quieres. Y yo te quiero a ti, así, siempre.
martes, 17 de enero de 2012
domingo, 8 de enero de 2012
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)



