Haciendo un amplio recorrido por este año que nos deja pienso en cómo ha cambiado mi vida en tan sólo un año. Empecé el 2011 bajo el encanto de Granada, viviendo un sueño.. Fue un comienzo bonito, pero tan sólo eso, un comienzo, un 1 de Enero de ensueño del que desperté muy rápido. Continué de la mano de la inseguridad, la obsesión, la angustia. Amé hasta el punto de encerrarme en mi misma, de no querer saber nada del mundo, y me aferré a algo que no existía. Todo por miedo a enfrentarme a lo que estaba sucediendo, por no querer ver la realidad, asumir y madurar. Por esta razón mi 2011 se truncó. Me volví a perder después de mil recorridos y no supe qué hacer. Me sentí frustrada al ser decepcionada por la persona que no esperaba, y pensaba que no podría superar algo así, que quedaría marcado en mí por siempre. Pero de repente apareció él. Algo se accionó cuando conocí a la persona con la que voy compartiendo mi vida. La forma en que nos mirábamos y nuestras largas conversaciones me hicieron ver más allá. Vi a un hombre y me gustaba. ¿Quién me iba a decir a mí hace un año que ahora mismo estaría conforme estoy? Nadie. Pero esto es el encanto del amor. La magia que es capaz de causar, la que nos atrapó y nos sigue atrapando. Casi medio año hace ya de nuestro primer beso y no me canso de seguir repitiendo esos besos.
No viene mal algún que otro día hacer balance, mirar al pasado y ver quién eras y quién eres ahora. Recordar a las personas que ya no te acompañan y ver en qué medida alteraron tu vida. Sonreír al visualizar el presente y ver que es tal y como siempre lo soñaste.
Siempre creí que habían amores invencibles que permanecerían anclados en el rincón más escondido, sin embargo, tras hacer memoria de mis sentimientos a lo largo de este año, pienso que la clave fundamental es el amor y sólo el amor. El amor nos da la oportunidad de vivir, de disfrutar ese sentimiento. Y sólo nosotros somos responsables de lo que sucederá. Hay dos opciones: alimentar ese amor o no hacer absolutamente nada, hasta que acaba muriendo. Yo pensaba que algo así no podía morir nunca, que la magnitud de tal sentimiento debía seguir intacto de alguna manera. Pero no. Aquello que se deja, se abandona, se olvida, y acaba muriendo. Con el amor pasa exactamente lo mismo. Y la vida constantemente nos da oportunidades de poder alimentar ese sentimiento, sólo falta que nosotros las aprovechemos, las dejemos pasar, las retomemos más adelante.. Lo que quiero decir es que nada está perdido, un mal amor no significa que no esté por llegar un gran amor, y un desengaño amoroso no quiere decir que todas las relaciones sean iguales. Depende de nosotros mismos.
Por eso mismo, y como siempre he hecho, voy a regar esta planta y a seguir plantándola. Cuando quiero algo de corazón y de verdad no me faltan fuerzas a la hora de luchar y cuidarlo. Y es lo que pienso hacer todos mis días, durante este 2012 y los que vengan. Porque acabo un año siendo la persona más feliz del mundo por haber estado sobre tu pecho esta tarde y comienzo los próximos 12 meses igual de feliz sabiendo a ciencia cierta que estás pensando en mí a pesar de los 300 km que nos separan.
Quiero que sepas que.. quiero pasar mi vida contigo.
Puede gustarte lo que escribo o no, puedes identificarte con mis textos o no. Si algo te gusta, cógelo, pero pon la referencia de este sitio. Escribo para compartirlo contigo. Recuerda que lees mis palabras, no me las robes, no me robes.
sábado, 31 de diciembre de 2011
jueves, 29 de diciembre de 2011
dulce navidad.
frío, noches de juerga, mucho chocolate, tardes de siestas infinitas, películas por doquier, horas y horas sin hacer nada, comidas y cenas sustanciosas, más dulce, sorpresas inesperadas.. y todo junto a ti. Están siendo las fiestas navideñas más especiales e importantes de toda mi vida. Y lo bueno es que aún no han acabado. Que siga la fiesta, pero contigo, eso siempre.
martes, 13 de diciembre de 2011
hasta las trancas.
En el preciso instante en que una persona te hace más reír que llorar, te cuida cada minuto, te quiere por cómo eres y te hace feliz, es cuando sabes de verdad que esa persona está hecha para complementar tu vida. Es cierto que siempre nos han acostumbrado a depender de otra persona y nos han hecho creer que somos moldes incompletos que se complementan al encontrar a la otra mitad, pero es mentira. Somos independientes y tenemos nuestra propia vida, sin embargo llega un día alguien que nos demuestra que los besos a media noche saben mejor, y que dormir abrazado a alguien es más placentero. Irrumpe en nuestra rutina esa persona, esa "mitad" que nos hace pensar por dos en vez de por uno mismo, y que sin darnos cuenta, comenzamos a planear un futuro pensando en nuestras necesidades y en las del otro. Creo que poco importa el pasado o el poco presente que haya pasado, lo verdaderamente importante es lo que sucede entre esas cuatro paredes cuando solamente estáis los dos. Ahí es cuando en tu interior podrás comprobar si es un chico al que quieres y con el que pasas los días, o si en cambio es mucho más. Algo tan grande como tu futuro marido, el padre de tus hijos, tu compañero durante el resto de tu vida. Y cuando en tu corazón está todo tan claro, es evidente, salta a la vista. Puedes decir que has encontrado al hombre con que compartir tu vida, el que va primero ante todas las cosas, quien te cuida y te protege no sólo al principio, sino en todo, tanto en lo bueno como en lo malo. Y por supuesto, quien te quiere y te ama como si fueras la mujer más maravillosa del planeta, todos los días, sin excepciones, SIEMPRE.
Yo lo he encontrado :)
Yo lo he encontrado :)
martes, 6 de diciembre de 2011
más, más, más.
El tiempo nos dará la razón cuando decimos que esto va a ser para siempre ya que no se va a acabar nunca. Porque tras conocerte a ti, estoy segura de que nadie jamás podrá hacerme feliz de la forma en que tú lo haces. Y quiero ser feliz así. Toda mi vida.
Cada día que pasa TE QUIERO más.
Cada día que pasa TE QUIERO más.
martes, 29 de noviembre de 2011
Te lo juro..
Estás ahí a mi lado En todos lados Sé que no me desampararas Te entrego mi vida No lo pensaría dos veces Tu amor es todo lo que necesito, créeme Pero cuando digo que te amo cariño lo hago para bien Abre bien tu corazón y déjame entrar Y te amaré, hasta siempre Hasta que la muerte nos separe estaremos juntos Entonces toma mi mano Toma mi mano y sostenla fuerte Y llegaremos allí Y esto lo juro Me pregunto como Siempre pasé Sin ti en mi vida para guiarme Dondequiera que vaya Lo único que es verdad Es que todo lo que hago, lo hago por tiEntonces cuando sea que consigas ser libre Solo extiéndeme el brazo Nunca te dejaré caer, mi amor Y te amaré, hasta siempre Hasta que la muerte nos separe estaremos juntos Entonces toma mi mano Toma mi mano y sostenla fuerte Y llegaremos allí Te lo juro.Nick Lachey.
lunes, 28 de noviembre de 2011
mi mundo se detiene...
Cuando él me mira o me abraza; cuando me besa. Y es que cuando conoces a esa persona, esa con la que deseas pasar el resto de tu vida, aquella a quien echas de menos incluso antes de que se vaya, entonces entiendes porqué antes nunca había funcionado nada.
lunes, 21 de noviembre de 2011
Reflexionando.
Qué paradójica la estampa de las elecciones del 20 de noviembre de 2011. Mientras jóvenes pasan del tema y les da igual el futuro de su país, vi como personas mayores, abueletes, acudían a votar uno tras otro. Incluso los que apenas podían andar o iban en silla de ruedas. Llegaban ante las urnas con los votos guardados como si fueran un gran tesoro, ya que algunos de ellos llevaban los votos escondidos bajo la camisa.Y es que sólo ellos saben lo que es vivir bajo las órdenes absolutas de una persona, un gobierno, una dictadura. Ellos han sufrido en sus carnes la desinformación, el miedo a las ideas, la imposición de un pensamiento y la represión de cualquier tipo de revolución. Y ahora por fin, después de años y años de lucha y de que muchas almas cayeran durante el camino, pueden hacerlo. Pueden ir a expresar su opinión, sus ideas, y elegir lo que ellos prefieren. Un gran tesoro que los jóvenes infravaloramos.
Del día de ayer, me quedo con eso, con la imagen de muchísimas personas mayores votando ante la pasividad de la juventud.
Del día de ayer, me quedo con eso, con la imagen de muchísimas personas mayores votando ante la pasividad de la juventud.
sábado, 19 de noviembre de 2011
pequeños detalles, grandes momentos.
Aparece cuando más se le necesita cargado de sonrisas. Cuando algo va mal o los ánimos van decayendo con tan sólo su mirada consigue hacerme sonreír. Sonrío por poder verlo, tocarlo, sentirlo. Por poder tenerlo a mi lado y darme cuenta de que estoy viviendo un sueño. Un cuento de hadas con el que siempre he soñado. Esa historia que tantas veces me ha leído mi madre cuando yo era una niña y en la que al final el príncipe siempre se casaba con la princesa y eran felices por siempre. Él es ese príncipe. Quien se fija en cada detalle, por pequeño que sea, y luego me sorprende. Él y sólo él es capaz de darme esta vida, en todos los sentidos. Es único. Por estas razones y otras muchísimas más tengo miedo. Miedo de perderlo, de perderme a mí misma. Espero que no acabe nunca, de verdad y con el corazón en la mano, es mi vida.
jueves, 10 de noviembre de 2011
miércoles, 9 de noviembre de 2011
tú, que me has ganado poquito a poco.
Un mes. Tan solo me ha hecho falta un mes para enamorarme de él. Y yo pensaba que sabía del amor, en cambio con él me he dado cuenta de que quizá no sabía tanto. Que amar es felicidad, es preocuparte más de la persona que tienes al lado que de ti mismo. Que se trata de reir hasta que salgan arrugas en los ojos. Yo me he dado cuenta de que no tengo muchas, pero con él me están empezando a salir y me gusta. Me enseña lo que siempre he buscado, y las lecciones aprendidas a su lado saben mejor. Solo un mes y ya le leo la mente antes de que vaya a decir algo. Me sé sus puntos débiles y él los míos, por eso me encantan las guerras que empezamos uno contra el otro. Sabéis por qué me gustan tanto?? Porque siempre acaban con besos. Muchísimos besos. Me ha salvado, me está haciendo la mujer más feliz del mundo. No me salen las palabras para describir algo tan grande. Lo quiero y pienso cuidarlo siempre, porque no pienso dejar que esto se acabe nunca. NUNCA.
viernes, 4 de noviembre de 2011
jueves, 3 de noviembre de 2011
etiqueta general.
No es nuevo que quien más habla es quien más debe callar. Tampoco me sorprende la gente que hace juicios de valor a simple vista. Qué vida más triste. Indagar en los demás, criticar vidas ajenas para sentir algo de amor propio. Muy triste. No me gustan las etiquetas generales. Cada persona es un mundo con pasado, presente y futuro, con sentimientos, miedos y sueños. No se puede tratar a quien no conoces como muñeca de trapo a la cual rajar. Sin embargo tampoco voy a negar lo evidente, nuestra propia naturaleza nos lleva a esas situaciones. Movemos la lengua de más y dejamos de lado nuestra madurez, nuestra sensatez. Pero es que he de reconocer que cuesta muchísimo aguantar el tipo cuando una persona se te atraganta tanto. Y si se atraganta, es por algo.
jueves, 27 de octubre de 2011
ROJOS.
La guerra civil nos dejó una España rota, llena de lágrimas y dolor, donde abundaba el miedo y decaían los sueños. Sin embargo, la auténtica guerra empezó en el 39. No se trata de que los rojos sean mejores o peores, o de que si los nacionales lo hicieron mal o bien. La gente está muy equivocada. La cuestión es que fue una guerra. Una guerra provocada que unos empezaron, y otros se defendieron. Está claro que hubieron muchos muertos inocentes tanto en un bando como en el otro, pero España estaba en guerra y en todas las guerra muere gente. Lo que no cabe en mi cabeza es cómo una vez acabada la guerra se intenta aniquilar a personas que simplemente tienen ideas distintas a los “vencedores”. Por esta misma razón no hicieron lo mismo rojos que fachas. Es un pequeño detalle que marca la diferencia. Se les llamaba “vencedores” a los nacionales. Para mí fueron unos cobardes. Unos miserables cobardes que encerraban a la gente para luego torturarla y matarla. Es la forma más fácil de aniquilar una idea, un pensamiento, pero jamás pudieron lograr esa extinción. En cada persona inocente asesinada bajo las órdenes de Franco, en cada historia, en cada niño o niña huérfano, en cada cicatriz… en todos y cada uno de los rincones de España quedan pinceladas de lo que un día fue una auténtica lucha. Una verdadera contienda por la igualdad y la libertad. Gracias a todas y cada una de las personas que jamás se rindieron a día de hoy podemos disfrutar de una democracia. Sin ellos, sin su compromiso y su entrega no habría sido posible. Yo lo recuerdo hoy, para que vosotros lo hagáis ahora. Y para que año tras año, día tras día, se siga recordando, y al menos, todo lo que sufrieron no haya sido en vano.
miércoles, 26 de octubre de 2011
Cada vez más.
Apuesto muchísimo dinero a que ahora voy a dar vueltas y vueltas en la cama pensando en ti. y en que mañana por la mañana me despertaré buscándote entre mis sábanas. Y en mi sueño más perfecto tu mano cubre cualquier parte de mi cuerpo con el objetivo de protegerme del frío. Ese frío asqueroso que te penetra en los huesos y que no se marcha; ese frío que viene cuando tú te vas. Gozo de una estufa particular en estos días de otoño que tanto amor-odio me provocan. Odio porque me siento helada cuando tus brazos no me cobijan; amor porque adoro retozarme contigo en el sofá mientras mis pies buscan guarida entre los tuyos. Me despido una noche más con una sonrisa en el corazón, sin olvidarme de tus labios carnosos. Son mi más dulce placebo. ¿Te lo he dicho ya? Todo gracias a ti. No se me olvida ni un sólo día darte las gracias por estar aquí.
martes, 25 de octubre de 2011
Así y punto.
Justo ahora ya van 3041 visitas. No tengo ni zorra de quién o quienes se meterán aquí. Muchos para cotillear y hablar mal y de más. Pero sé que hay algunos que me han dicho que les gusta lo que escribo porque se nota que sale de dentro, que tiene sentimiento. Para ser más sincera aún, puedo asegurar que escribo tal cual me sale, conforme lo estoy sintiendo. Son sentimientos, y precisamente por eso son incontrolables, no se pueden tachar de buenos o malos, porque depende del contexto, de la persona y de la vida en sí. Lo que en un día escribí puede que a día de hoy sean cenizas, pero sigue ahí, porque cuando lo escribí era por algo.
He usado la mayoría de veces este blog como una vía de escape al dolor. Para desahogarme sin necesidad de hablar ni de contar nada. Digo contar de forma relativa, ya que se lo he contado al mundo entero, pero a nadie en particular. Cuando los nervios podían conmigo y llorar era demasiado doloroso, me sentaba frente a la pantalla y al acabar unas cuantas líneas notaba cómo mis pulmones empezaban a respirar más despacio.
No todo el mundo conoce esto de mí, casi nadie ha podido experimentar de tan cerca esta parte que me complementa, ni siquiera tú. Y ahora tú quieres conocerlo, sabes que escribo, pero no has llegado a leer nada. Y lo peor de esto es que yo siento como si hubiera hecho algo mal. Soy clara, sé que hay cosas de mi pasado aquí escritas que al leerlas pueden hacerte daño y me siento culpable. Pero, ¿culpable de qué? He querido con toda mi alma y mi corazón a una persona, tú lo sabes, y han sido años y años. Ahora ya se acabó. He tenido altibajos, alguna noche de reflexión pensando de más en el pasado, pero creo que después de tanto tiempo es normal. También la he cagado, pero el perdón y el rencor no caminan juntos de la mano, y si caminamos hacia delante tiene que ser de cero, sin recriminar. He comprendido que eran sólo recuerdos cuándo eras tú quien aparecía en mi cabeza a primera hora de la mañana y quien alimentaba mis sueños todas las noches. Así que si te digo que se acabó, se acabó. Si no fuera así estaría corriendo tras él como tantas veces he hecho. Pero te quiero a ti. Pensé que no podría olvidar, que no sería capaz de volver a querer. No me veía de nuevo en esa situación, pero sin quererlo ni beberlo ha llegado hasta mí. Sin apenas darme cuenta te has colado de lleno en mi vida, y ahora no quiero que te vayas. Me encanta quererte, y pienso hacerlo día tras día. Porque no necesito otra cosa en mi mundo que tenerte a ti.
Pero todo esto tiene algo malo. Has llegado a ese punto en que mi principal miedo es que desaparezcas. Perderte. Y digo malo porque si eso ocurre me dolerá muchísimo, porque te quiero, te quiero y te quiero. Tengo miedo de que te marches porque no te guste, de que termines de conocerme y odies mis pequeños defectos y mis equivocaciones. No quiero echarte de menos. Deseo que me despiertes a besos todas las mañanas y que pienses en mí cuando te vayas a dormir, aunque esté pegada a tu pecho. Anda, cumple mi sueño.
He usado la mayoría de veces este blog como una vía de escape al dolor. Para desahogarme sin necesidad de hablar ni de contar nada. Digo contar de forma relativa, ya que se lo he contado al mundo entero, pero a nadie en particular. Cuando los nervios podían conmigo y llorar era demasiado doloroso, me sentaba frente a la pantalla y al acabar unas cuantas líneas notaba cómo mis pulmones empezaban a respirar más despacio.
No todo el mundo conoce esto de mí, casi nadie ha podido experimentar de tan cerca esta parte que me complementa, ni siquiera tú. Y ahora tú quieres conocerlo, sabes que escribo, pero no has llegado a leer nada. Y lo peor de esto es que yo siento como si hubiera hecho algo mal. Soy clara, sé que hay cosas de mi pasado aquí escritas que al leerlas pueden hacerte daño y me siento culpable. Pero, ¿culpable de qué? He querido con toda mi alma y mi corazón a una persona, tú lo sabes, y han sido años y años. Ahora ya se acabó. He tenido altibajos, alguna noche de reflexión pensando de más en el pasado, pero creo que después de tanto tiempo es normal. También la he cagado, pero el perdón y el rencor no caminan juntos de la mano, y si caminamos hacia delante tiene que ser de cero, sin recriminar. He comprendido que eran sólo recuerdos cuándo eras tú quien aparecía en mi cabeza a primera hora de la mañana y quien alimentaba mis sueños todas las noches. Así que si te digo que se acabó, se acabó. Si no fuera así estaría corriendo tras él como tantas veces he hecho. Pero te quiero a ti. Pensé que no podría olvidar, que no sería capaz de volver a querer. No me veía de nuevo en esa situación, pero sin quererlo ni beberlo ha llegado hasta mí. Sin apenas darme cuenta te has colado de lleno en mi vida, y ahora no quiero que te vayas. Me encanta quererte, y pienso hacerlo día tras día. Porque no necesito otra cosa en mi mundo que tenerte a ti.
Pero todo esto tiene algo malo. Has llegado a ese punto en que mi principal miedo es que desaparezcas. Perderte. Y digo malo porque si eso ocurre me dolerá muchísimo, porque te quiero, te quiero y te quiero. Tengo miedo de que te marches porque no te guste, de que termines de conocerme y odies mis pequeños defectos y mis equivocaciones. No quiero echarte de menos. Deseo que me despiertes a besos todas las mañanas y que pienses en mí cuando te vayas a dormir, aunque esté pegada a tu pecho. Anda, cumple mi sueño.
lunes, 24 de octubre de 2011
lunes, 10 de octubre de 2011
Salvada.
Vuelvo a respirar tranquila, a respirar a través de ti. Mi mente se queda en blanco cuando trato de expresar estoy que estoy sintiendo. Hacía tanto tiempo que no sentía nada así que hasta se me había olvidado cómo eran los comienzos. Ahora me doy cuenta de lo ingenua que he sido al creer que iba a estar toda mi vida enganchada al pasado. Ahora que nuevamente soy feliz, sin la necesidad de recordar un pasado o de planear un futuro, tengo la imperiosa necesidad de gritarlo a los cuatro vientos. No necesito nada más. Me quejo por vicio, pero adoro la vida que llevo. Nunca me he arrepentido tanto de algo, y seguiré arrepintiéndome día tras día. Pero tú has sabido ver algo en mí que no ha podido frenar todo esto. Me has salvado la vida. Y estoy completamente segura de que he aprendido muchísimo del error que cometí. Por fin me he dado cuenta de lo que quiero, y he dejado atrás muchas cosas. Porque cuando miro hacia delante, cuando visualizo mi día a día te veo a ti a mi lado. Dándome todo, queriéndome y dejándote querer. Si no fuera realmente lo feliz que soy, no te lo repetiría hasta la saciedad. Pero es que quiero que en todo momento tengas claro que eres sólo tú, único, y que nadie puede hacerme tan feliz como lo haces tú. Eres especial y por eso mismo, te quiero.
martes, 4 de octubre de 2011
el tiempo no avanza.
Solo tengo que sentarme a esperar. Esperar que venga algo bueno o que llegue lo malo. Sé que es lo único que puedo hacer pero por eso tengo tanto miedo. Estoy acojonada de que llegue lo malo y de no poder hacer nada por estar aquí esperando. Cada segundo que pasa te siento más lejos, y me gustaría que fuera al revés. Quiero poder notarte cerca, a mi lado, y que cada segundo que pase sientas que te quiero más y más. Que me abraces y sientas todo esto, que te des cuenta que es real. Pero siento tanto todo.. Lo siento como si fueran puñales que se clavan en mi interior. Y sangro de saber que tú estás dolido, sangrando, y por mi culpa. Me asomo a la ventana y veo a los coches pasar, buscando que alguno de ellos seas tú. Que me toques el timbre y me digas, estoy aquí, querer es perdonar, estoy aquí fea.. Pero pasan cada vez más coches y ninguno para. Mientras tanto no despego el movil de mi mano con la esperanza de saber algo de ti. Algo solamente. Aunque sea doloroso. Es asfixiante no saber de ti. Me quema y me ahoga por dentro.. Necesito verte aquí.
domingo, 2 de octubre de 2011
tropezando con la misma piedra.
Cuanto más segundos pasan, más de voy echando de menos. Sólo han pasado horas y ya echo de menos todo lo que teníamos. Sé que no lo recuperaré y que toda la vida me acordaré del minuto exacto en que lo destrocé todo. Me he equivocado, y he metido la pata hasta al fondo. He roto esto, te he roto a ti, incluso a mí misma.
Ahora me siento vacía. Has llenado cada parte de mi cuerpo de pequeños momentos de felicidad que ahora afloran y consigo entender que te quiero. Te quiero y ojala te lo hubiera dicho ayer. Ojala no hubiera tenido que pasar nada para darme cuenta. Pero ha pasado. Me he dado cuenta de todo lo que siento de la peor de las maneras y te he fallado. Se me ha caído el mundo al suelo cuando me has mirado decepcionado. Porque tú lo has dado todo por mí, has pasado de todo y has estado a mi lado. Yo te he fallado. Lo siento muchísimo. No sabe nadie cómo me duele ni lo que tengo dentro. Pero esto duele mucho. Y conforme avanzan las horas y veo que ya no estás, que se acabó, que te he perdido, duele más y más. No te merecías esto. Me odio a mí misma.
lunes, 26 de septiembre de 2011
Quiero muchos besos tuyos.
Cuando estoy mal quiero abrir los ojos y encontrarme con los tuyos, mirándome mientras me abrazas. Y esque te has colado por completo, dentro de mí, de tal forma que cuando ya creo que te has superado, vuelves a sorprenderme. Y es ahí cuando me doy cuenta de que me quedo con cara de tonta diciéndome a mí misma que eres mucho, más de lo que podía imaginar, porque chicos como tú no se encuentran fácilmente. Resulta que yo, la Nuria a la que critican y de la que hablan mal, a la que juzgan, la que siempre ha tropezado con la misma piedra durante años y la que siempre recuerda su pasado.. Sì, esa Nuria que ahora está tonta contigo, sin querer ser gafe, disfrutando de mi sueño y de mi vida. Tú y yo, juntos, porque haces que me acuerde de mi pasado sólo por el hecho de que lo estoy superando y ya me cuesta recordar muchas cosas. Y eso es muy grande.
lunes, 19 de septiembre de 2011
dejarse llevar y bailar.
Habitaciones desordenadas, lavavajillas por poner, secadora por sacar, cena por hacer, vestirme y peinarme, y sólo 23 minutos antes de que llegues. Pero necesitaba sentarme y sacar toda esta felicidad que llevo dentro. No quiero ser gafe ni adelantar acontecimientos, pero es que aunque parezca exagerado cada día que pasa todo esto que tenemos se supera. No esperaba tener la necesidad de verte todos los días, de querer todas las noches un beso tuyo, de sentirme viva cuando me abrazas y la chica más afortunada del mundo cuando me miras. No quería todo eso, no quería sentimientos ni quería enamorarme. No quería otra historia de amor porque odio los finales. Pero parece ser que cuanto más impedimos que algo ocurra en nuestra vida, llega. Llega con fuerza, con valor y no hay nada que podamos hacer para frenarlo. Está claro que el pasado aún me pesa, y hay días que mucho, muchísimo. Soy así. Cuando quiero, quiero a rabiar. Y he amado hasta quedarme sedienta y herida. Son cosas que siguen en el día a día, que no se olvidan, que yo no puedo evitar ni puedo remediar. Es mi pasado, algo que forma parte de mí, y sin él yo no sería yo. Pero tú me estás dando la esperanza y las ganas que necesitaba para volar. Puedo ser la niña pequeña que llevo dentro y puedo ser la mujer que soy, sin miedo a nada, porque tu estás aquí y te gusta. Y si a ti te gusta, yo soy feliz, y al serlo yo, lo eres tú. Es una cadena que sigue y cada día tiene más eslabones. Si hace un mes me dijeran esto, no lo creería. La vida nunca dejará de sorprenderme, o a lo mejor es que me toca recoger lo que en su día sembré.
Voy a abrir la puerta, necesito estar en tus brazos.
Voy a abrir la puerta, necesito estar en tus brazos.
jueves, 8 de septiembre de 2011
paz.
Aun no estoy preparada para empezar una nueva historia, pero y si una nueva historia si está preparada para empezar conmigo?? Cuando menos quieres que algo pase, acaba ocurriendo. Cuando yo menos quiero volver a sentir, has tenido que aparecer tú y alegrarme la vida. Tenía miedo, pero ahora ya no lo tengo. Pasan los días, soy yo misma y tú estás a mi lado. Sin hacer preguntas, sin compromisos, sin nada que rompa todo esto. Y precisamente eso es lo que más me gusta de ti. La facilidad que tienes para hacer la vida fácil. Que me cuides y permanezcas a mi lado. Sin ser nada, pero a la vez teniendo esto tan mágico que tenemos. La vida nunca dejará de sorprenderme. Tú tampoco. Cada día que pasa eres más y más. Me transmites paz, haces que mi vida se feliz y tranquila, y eso es lo que necesito.
lunes, 5 de septiembre de 2011
nuevos miedos.
El otro día leí una frase que me hizo reflexionar bastante. Decía así: "Pasar pagina no se trata de olvidar la pagina anterior, si no aceptar que esa página ya ha acabado". Cuánta razón... Me he pasado meses intentando autoconvencerme a mí misma que tenía que olvidar y me frustraba el darme cuenta de que jamás podría olvidarte, que te iba a recordar siempre. Pero no se trata de olvidar nuestra historia, sino de asumir y aceptar que ya ha acabado. Quedan recuerdos y sentimientos, pero ambos sabemos que ha terminado, que hace mucho tiempo que terminó. No he querido reconocer esto porque me daba miedo. Seguía aferrada a tu amor, a ti, por miedo a estar sola y no sentir eso de nuevo. Miedo y rabia de que esos sentimientos tan grandes se perdieran en el tiempo, en el pasado. Pero es así, es algo que no elegimos y que viene como una brisa otoñal. Penetra en nuestro interior y cuando nos queremos dar cuenta ya ha arrasado con todo el amor que nos teníamos. Creí que te amaría siempre, pero cada día que pasa mis sentimientos se desvanecen más rápido. Y me siento tan mal... He querido intentar olvidarte y de esa forma me aferraba más a ti. En el preciso momento en que he dejado de intentarlo es cuando me he dado cuenta de que ya fue, ya pasó, de que estoy preparada para cerrar puertas y abrir nuevos ventanales. Ahora es el momento de aceptar que tu libro y el mío se ha cerrado, y que nuevas páginas en blanco están por llegar. Juré que nunca te olvidaría, y lo cumpliré. Pero también juré que te amaría siempre y me siento una auténtica egoísta por no cumplirlo. Intento buscar en mí, como tantas otras veces en mi vida, que mi corazón me frene o me impida seguir adelante sin ti. Masoquismo puro y duro pero real. Siempre he dicho que quería olvidarte pero verdaderamente no era así, sino que lo que deseaba era quererte más y más. Ahora mi interior está apagado. Ya no recuerda tu olor, ni cómo eran tus ojos al despertar, ni tu risa ensordecedora. Ya no recuerda en qué momento se acabó. Pero se ha acabado. Todas las tinieblas que tengo internas se están volviendo a ver iluminadas. Nuevos sentimientos entran de lleno arrastrando todo lo anterior, los tuyos, y tapando toda cicatriz hallada. Sanando la tristeza, cuidando el cariño, alimentando el amor. Me da miedo volver a querer, volver a querer de verdad, como te quise a ti. Y en realidad tengo tanto miedo de que llegue ese momento porque significará que lo nuestro, aquello que creía perfecto e invencible, ha llegado a su fin.
viernes, 19 de agosto de 2011
cuarenta y ocho dieciochos.
Tal noche como hoy, unas horas más tarde, hace cuatro años. Tuviste que aparecer y volver mi vida patas arriba. Un crío pensé, y yo más niña aún. Esto no va a ningún lado. Será la típica tontería de verano. Pero me equivoqué. Qué ingenua al pensar que serías algo pasajero y fíjate, te has quedado durante 4 años. Ahora que cada uno sigue su camino por separado soy feliz de haber vivido lo vivido. A pesar del daño hecho, y de odiarte, cuando veo esa carita de niño se me cae el mundo a los pies. Y aunque te echo de menos y hay noches en las que creo que todo esto va a poder conmigo, me he dado cuenta de que tengo la suerte de haberlo vivido. Aunque ahora ya no seamos uno más uno, alguna vez lo fuimos, dentro de mí lo seguimos siendo y echarlo de menos me recuerda que alguna vez me pasó eso tan tan bueno que ahora añoro. Si tiene que ser será, y sino no será. Toca vivir. Disfrutar. Recordarte con una sonrisa en la cara, pero mientras tanto he de seguir caminando. tú también. Es la única forma de aprender, y hay que aprender viviendo.
martes, 16 de agosto de 2011
quema, hiere, duele.
Quema por dentro todo lo que aún tenía guardado para ti. Arden en mi interior todos los recuerdos, nuestros recuerdos. Hay una hoguera de odio dentro de mí. Odio por no poder olvidarte, odio por quererte. Voy a acabar explotando, cayendo en pedazos y cuando esté destruida no esperes nada. No va a quedar nada.
Hire tu indiferencia, tu olvido, como cien balas que se clavan en mi pecho cada instante que pienso en ti. Me rasgas el corazón y el alma con el pasar del tiempo, porque igual que pasan los minutos y las horas va pasando esto que alguna vez tuvimos y que ahora ya no existe. Ahora sólo me quedan heridas y todas ellas abiertas porque tuviste la oportunidad de curarlas, de que cicatrizasen mientras estabas a mi lado y ahora sólo quedarían pequeñas marcas que me recordarían que nuestro amor puede con todo. Pero no. Lo dejaste pasar. Me dejaste curándome sóla y aún sigo sangrando. Sin embargo, llegará el día en que esas cicatrices aparezcan y al verlas sólo recordaré que hubo un día en que nos quisimos, me quisiste, pero fue eso, pasado, y no fue suficientemente grande como para poder soportarlo todo.
Duele eso precisamente, el darme cuenta de que aquello que creía invencible, inolvidable, era sólo un sueño. Que tal amor y de semejante magnitud no existe, porque miro a mi alrededor y no tengo nada de ti. No sé nada, y quiero saber. Y encima, después de todo, sigo aquí, acordándome de ti. Pero me duele tanto...
Que por muy deprisa que corro, el dolor siempre me alcanza.
Hire tu indiferencia, tu olvido, como cien balas que se clavan en mi pecho cada instante que pienso en ti. Me rasgas el corazón y el alma con el pasar del tiempo, porque igual que pasan los minutos y las horas va pasando esto que alguna vez tuvimos y que ahora ya no existe. Ahora sólo me quedan heridas y todas ellas abiertas porque tuviste la oportunidad de curarlas, de que cicatrizasen mientras estabas a mi lado y ahora sólo quedarían pequeñas marcas que me recordarían que nuestro amor puede con todo. Pero no. Lo dejaste pasar. Me dejaste curándome sóla y aún sigo sangrando. Sin embargo, llegará el día en que esas cicatrices aparezcan y al verlas sólo recordaré que hubo un día en que nos quisimos, me quisiste, pero fue eso, pasado, y no fue suficientemente grande como para poder soportarlo todo.
Duele eso precisamente, el darme cuenta de que aquello que creía invencible, inolvidable, era sólo un sueño. Que tal amor y de semejante magnitud no existe, porque miro a mi alrededor y no tengo nada de ti. No sé nada, y quiero saber. Y encima, después de todo, sigo aquí, acordándome de ti. Pero me duele tanto...
Que por muy deprisa que corro, el dolor siempre me alcanza.
martes, 2 de agosto de 2011
C'est fini.
Hubo un tiempo en que pensé que serías la persona con la que estaría el resto de mi vida. Que algún día me casaría contigo, tendríamos una casa juntos, muchos hijos y una vida feliz. Que viviría junto a ti la típica película feliz que siempre he soñado. Creí que serías mi familia SIEMPRE, y que juntos, tú y yo formaríamos la nuestra. He visualizado muchas veces en mis sueños el día de mi boda contigo, y era tan real, que por segundos creí que estaba sucediendo realmente. He guardado durante casi 4 años nuestra historia en una caja bajo mi cama, llena de recuerdos, promesas y sueños, llena de todo el amor que un día nos dimos y ahora nos hemos quitado. Y lo hice con la esperanza de que dentro de años, pudiera enseñársela a nuestra hija, tuya y mía, y explicarle lo maravilloso que fue todo y lo que es el amor. Perdóname por haber sido tan tonta e ilusa. Ignorante de mí al creer que lo que sentía podía con todo; ignorante tú al pensar que eras y eres inolvidable.
Se acabó, una vez más de tantas, pero se acabó. Sin embargo, digo con la cabeza bien alta que siempre vas a formar parte de mí. Tus palabras hirientes no tienen cabida aquí y algún día recordarás cómo lo dejaste pasar. Ahora sólo pido, mejor dicho, no pido nada más. Sólo seguir así. Encontrándome conmigo misma y viviendo nuevos momentos de felicidad que tanto me hacían falta.
Se acabó, una vez más de tantas, pero se acabó. Sin embargo, digo con la cabeza bien alta que siempre vas a formar parte de mí. Tus palabras hirientes no tienen cabida aquí y algún día recordarás cómo lo dejaste pasar. Ahora sólo pido, mejor dicho, no pido nada más. Sólo seguir así. Encontrándome conmigo misma y viviendo nuevos momentos de felicidad que tanto me hacían falta.
viernes, 22 de julio de 2011
Zanjado.
Cuando más te veo más te odio, y cuando más te odio más te quiero. Es un no parar constante. Quiero hacer mil locuras y olvidarte. Intentar que no existas. Hacer lo que sea, pero alejarte. Alejarme de todo esto que cada vez me mata un poquito más. Quiero dejar de amargarte la vida, y la solución no es quedarme. No se trata de dejar puerta abiertas y decir "y si...", la cosa está en que se debe terminar. Ya. Sin esperar más, porque no quiero volver a verte fuera de tus casillas. No me valen mil te quieros después de eso. La persona que conocí hace 4 años y de la que me enamoré no era así. De hecho tú no eres así, sólo eres así conmigo. Logro sacar lo peor de ti y tú haces lo mismo conmigo, ¿eso es amor? No lo sé, pero yo pensaba que el amor era otra cosa. Ahora mi concepto de amor significa angustia, obsesión, dolor, decepción, engaño. Y no quiero que esa definición siga alimentándose. Quiero que muera, que se acabe.
miércoles, 13 de julio de 2011
imanes.
He recorrido mi blog con la esperanza de encontrarme a mí misma. He vuelto a recordar las cosas que sentí y que aún siento. Después de tantas cosas, de esta historia que me mata, me gustaría poder decir "paso página, porque la historia que me debe llegar será aún más bonita". Pero no, no puedo decirlo; sería mentirme a mí misma. Siento como si mi cuerpo estuviera dividido, partido por la mitad. Cada pierna está en un lado de la raya, pero ninguna tiene la suficiente fuerza como para tirar de la otra. Permanezco ahí. Me alimento de los recuerdos cuando te echo de menos, de los buenos momentos, de todo el amor que me has dado. Pero son eso, recuerdos. Algo que ya pasó, que ya fue. Parece una locura que hubo un momento en que nos quisimos a rabiar, a muerte. Son las 3 de la mañana y recuerdo como si fuera ayer la primera vez que te vi. Desde el principio fue mágico, y con el paso de los años lo siguió siendo. ¿En qué momento se rompió todo? Sinceramente creo que hace mucho. Habían grietas, pero el amor nos hizo seguir y seguir y seguir hasta que todo estalló y se rompió en pedazos. Tanto tu corazón como el mío. He visto cómo personas se amaban y rompían, y con el paso del tiempo volvían a amar de nuevo a diferentes personas. ¿Por qué tú y yo seguimos enganchados de esta manera? Como si de un imán se tratara. Cuando más te alejas, la fuerza que me atrae a ti aumenta. Y viceversa.
No sé en qué quedará esto. No sé si resistiremos mucho tiempo más. Quiero que me olvides aunque eso me mate, y quiero olvidarte aunque me de miedo no volver a sentir esto que siento por ti. Es una pesadilla sin final, las noches no acaban nunca, y el tiempo pasa, pasa lentamente, alejándonos cada vez más, pero a la vez la añoranza nos vuelve a acercar.
Confío en que todo pasa y todo llega. Me lo enseñaste tú.
No sé en qué quedará esto. No sé si resistiremos mucho tiempo más. Quiero que me olvides aunque eso me mate, y quiero olvidarte aunque me de miedo no volver a sentir esto que siento por ti. Es una pesadilla sin final, las noches no acaban nunca, y el tiempo pasa, pasa lentamente, alejándonos cada vez más, pero a la vez la añoranza nos vuelve a acercar.
Confío en que todo pasa y todo llega. Me lo enseñaste tú.
domingo, 3 de julio de 2011
se despinta la línea.
Siempre que creo que ha desaparecido, vuelve. Cuando todo está bajo control, en orden, de pronto llega algo que lo revuelve todo. Una mirada, un roce, una canción. Pero vuelves, y cuando lo haces, las cosas se complican. Porque una relación amor-odio en las películas funciona muy bien, pero en la vida real no son ni tan bonitas ni duraderas. Sabes que eres mi mitad, y ni yo lo puedo explicar ni creo que tú puedas, pero lo sabemos. Nos odiamos por querernos tanto, por querernos hasta desquiciarnos, y por no dejar de hacerlo nunca. Es el motivo principal de ese odio, por tiempo y cosas que pasen, los sentimientos siguen ahí. Y los dos estamos deseando volver a encontrarnos, si es de casualidad, mejor, para que se nos caiga el mundo a los pies, nos de mil vueltas la cabeza, se nos acelere el corazón a 200 por hora, y podamos bailar locamente cualquier canción de las nuestras, de esas que nos cantamos mirándonos a los ojos. Porque soy la persona que te desborda a la locura y con una sonrisa te hace el hombre más feliz del mundo. Y tu, por supuesto, eres la mía.
miércoles, 15 de junio de 2011
te doy la razón.
Ni los buenos son tan buenos, ni los malos son tan malos. No me he explicado bien o no he sido lo bastante claro, pero no te culpo. Es algo que los dos hemos roto, que tanto tú como yo lo hemos destruido. Repito, tanto tú como yo. No pretendía acusarte ni echarte nada en cara. Ni yo soy una santa ni tú eres un demonio. Nos hemos querido, nos hemos equivocado muchas veces ambos, y se ha terminado. Pero tengo suficientes motivos como para asegurar que has sido tú y sólo tú, quien le ha dado este toque amargo a nuestro final.
lunes, 13 de junio de 2011
caen las vendas; se abren los ojos.
Todos alguna vez hemos mentido, engañado o traicionado. Hay personas que viven a diario con eso, y lo peor, que les gusta. Otras en cambio, se sienten mal, pero lo levan por dentro. Una vida llena de mentiras acaba rompiéndose. Con la confianza ocurre lo mismo: una vez roto el espejo es imposible volver a recomponerlo, siempre quedarán grietas. El amor es más de lo mismo. Se dice que la virtud del gran amor es saber perdonar. Saber perdonar y seguir adelante. Si puedo perdonar, pero no seguir adelante, ¿qué pasa entonces? No hay rencor en mi vida, ni odio, ni venganza. He perdonado, de corazón. Pero también he empezado de cero. Pienso en mí, hago lo que me apetece, tengo todo el tiempo libre del mundo, me quiero, me digo yo misma que algún día estaré mejor... Echo de menos, como cualquier ser humano. Añoro momentos y pienso en qué distintas habrían sido las cosas de no haber mentiras por enmedio. A pesar de los males, soy feliz. He pasado algunos de los peores meses de mi vida, amando y sintiendo cómo las cosas iban mal, de qué manera se me escapaba la situación sin poder descubrir qué pasaba. Me preocupé por él más que por mí misma, le di todo esperando que esta vez lo valorara, que apreciara el cambio y supiera lo importante que era. Pero ha vuelto a suceder. Se ha vuelto a romper y esta vez dentro de mí no queda nada que me haga volver a resurgir. Siempre pensé que tú eras yo y que yo era tú, que éramos uno, siempre. Ahora miro atrás y no sé quien eres realmente. Abro la caja y me parece ver una película de la cual no formo parte. La decepción es tan grande que me alegro de todo lo que ha pasado. Me reconforta saber que no voy a perder más tiempo, que he tenido la suerte de abrir los ojos, y lo más importante de todo, que después de tantos años, cuatro para ser exactos, por fin quiero ser feliz sin ti. Sin pasado, sin futuro. Sólo yo, sin ti en mis planes.
lunes, 6 de junio de 2011
cuando algo se rompe.
Cuando pierdes algo, nunca te haces a la idea de que está totalmente perdido. Siempre tendemos a pensar que no estamos buscando bien y que tarde o temprano aparecerá. Pero hay cosas que pierdes y que jamás recuperas. No necesito dos meses para echar de menos, porque lo echo de menos desde el momento en que se acabó. Tampoco me hace falta tiempo para darme cuenta de que lo necesito, porque sé que esa necesidad vivirá siempre conmigo. Con un mundo patas arriba pienso en cómo he llegado hasta aquí. Y la respuesta a todo siempre es la misma: no lo sé...
Empieza la semana. Es un lunes como el lunes anterior, solamente que el hecho de decirlo, el hecho de reconocerlo, lo convierte todo en real. Pero sigo sin asimilar y sin creer, porque era algo que no entraba en mis planes. Reaparece ese miedo, terror a la soledad, pánico a que nadie me miré como él lo hacía.
Lo duro va a ser volver a verlo, abrazarlo y ver que ya no es la persona que está a mi lado, regalándome su vida. Cruzarme con él y pensar que hubo un momento en que nos quisimos tanto que estuvimos a punto de rozar las nubes con la punta de nuestros dedos. Y seguir sin obtener respuesta, seguir sin saber por qué después de todo, de tanto amor, el camino se separa. Quizá sea eso, todo, demasiadas cosas, mucho daño, una historia complicada. Nos prometimos que sería para siempre y no hemos sabido llegar a cumplirlo. Que me llamen ingenua pero pensaba que él sería la persona con la que pasearía del brazo a mis 70 años. Seguramente no sea así, pero me acordaré de él todas las noches de mi vida. Aunque no lo vea o no sepa nada de él, ¿para qué engañarme? lo echaré de menos hasta la saciedad. Igual que lo echo de menos ahora, y tengo tantísimas ganas de llamarlo y decirle, ven, ven aquí que tú y yo estamos hechos para estar juntos. Pero lo pienso un segundo, y no tiene sentido hacernos más daño. Porque después de los besos de hoy, llegará el dolor de mañana. Porque tú y yo funcionamos así, amor bruto, amor que duele, que de tanto querer duele, y ha llegado un momento en que ese dolor ha podido con todo.
Empieza la semana. Es un lunes como el lunes anterior, solamente que el hecho de decirlo, el hecho de reconocerlo, lo convierte todo en real. Pero sigo sin asimilar y sin creer, porque era algo que no entraba en mis planes. Reaparece ese miedo, terror a la soledad, pánico a que nadie me miré como él lo hacía.
Lo duro va a ser volver a verlo, abrazarlo y ver que ya no es la persona que está a mi lado, regalándome su vida. Cruzarme con él y pensar que hubo un momento en que nos quisimos tanto que estuvimos a punto de rozar las nubes con la punta de nuestros dedos. Y seguir sin obtener respuesta, seguir sin saber por qué después de todo, de tanto amor, el camino se separa. Quizá sea eso, todo, demasiadas cosas, mucho daño, una historia complicada. Nos prometimos que sería para siempre y no hemos sabido llegar a cumplirlo. Que me llamen ingenua pero pensaba que él sería la persona con la que pasearía del brazo a mis 70 años. Seguramente no sea así, pero me acordaré de él todas las noches de mi vida. Aunque no lo vea o no sepa nada de él, ¿para qué engañarme? lo echaré de menos hasta la saciedad. Igual que lo echo de menos ahora, y tengo tantísimas ganas de llamarlo y decirle, ven, ven aquí que tú y yo estamos hechos para estar juntos. Pero lo pienso un segundo, y no tiene sentido hacernos más daño. Porque después de los besos de hoy, llegará el dolor de mañana. Porque tú y yo funcionamos así, amor bruto, amor que duele, que de tanto querer duele, y ha llegado un momento en que ese dolor ha podido con todo.
domingo, 15 de mayo de 2011
no hay perdones que valgan.
El error fue mio por creer en algo que no existe, por ver algo que no está.
Pero como bien dicen, el amor es ciego, y por mucho que queramos ver, andamos a oscuras, con los ojos bien cubiertos. Intentamos proyectar todo aquello con lo que siempre habíamos soñado. Unas veces sale bien, y otras veces sale mal. Cuando ocurre esto último, DUELE, ya que no hay nada que se pueda hacer.
Pero como bien dicen, el amor es ciego, y por mucho que queramos ver, andamos a oscuras, con los ojos bien cubiertos. Intentamos proyectar todo aquello con lo que siempre habíamos soñado. Unas veces sale bien, y otras veces sale mal. Cuando ocurre esto último, DUELE, ya que no hay nada que se pueda hacer.
domingo, 1 de mayo de 2011
jueves, 28 de abril de 2011
MALDITA!
¿Cómo pueden ser tan sumamente GRANDES?
Con ellos he aprendido lo que es un infierno sostenido por el miedo a equivocarnos. A ser distintos e imposibles. Fuimos dos equivocados. Sé que cuando se juntan dos ríos se hace fuerte la corriente. Por eso. Me he dado cuenta de las cosas que he perdido, pero he aprendido a sonreír por lo vivido. Sin embargo, se está haciendo tarde; llegando el frio. ¿Quién negó que un te quiero es para siempre? No sé por qué me rindo. Aprendí que ni quiero ni querré la soledad. Y llegué a sentirme tu mitad. Hicieron que me gustase el seis. Quise enhebrar nuestros hilos por última vez pero si se han deshecho nuestros lazos no hay nada que pueda hacer. Descubrí que la vida se me escapaba. Me he sentido una extraña más al decir adiós. He aprendido lo que la lluvia nos enseña. Me cansé de esperarte, del final que no quisimos, del cielo que tanto me gustaba regalarte…Al menos nos queda lo vivido. Comprobé qué poco cuesta seguir mintiendo. Que menos puede llegar a ser más. Que los principios suelen estar donde uno los deja. Creo que me necesitas porque hace tiempo que dices, tienes que volver. Aún así, ya no queda nada, nada que perder. Después de todo, la locura entró en mi vida cuando cruzamos camino de la frontera. Me enseñaste el secreto de las tortugas. Y me sobraron ganas de volar. Improvisemos un guión definitivo que no tengamos más remedio que olvidar. Sobreviví sin saber muy bien a qué. Vi contigo cada amanecer. Con trocitos de lo verde del jardín se hizo grande la ilusión. Fuimos el dos en uno y uno en dos. Y sé que todo esto ha pasado porque estabas a mi lado. Jugué a piedra, papel, tijera y me cansé. Encendí la puerta y tú cerraste la luz. Perdí la cabeza. Pasé buscándote una vida entera. “Pide cena para dos” me hicieron decir alguna que otra vez. Dibujé una raya en un papel. Entendí que tú y yo somos distintos; esa es la realidad. Si ha de ser, será. Comprendí qué es un viernes trece rojo. Me quedé con la mísera certeza de que nada será igual. Ahora ya lo entiendo, aquí no hay vuelta atrás. Porque no hay lágrimas que valgan. Y me pregunté mil veces: ¿Quién quiere abrir los ojos para ver que ya no queda nada que entender entre tú y yo? Visualicé mi película. Y sufrí. Sin embargo, llega el invierno y piensas que nada es igual. Te espero y tú no estás. Me apliqué muchas veces el “quisiste todo, perdiste tanto”. Vi mi vida rota en desengaños. Perdí mi sonrisa después de todos estos años. Me confundí al creer que todo estaba perfecto. Y sigo sin saber porqué me hiere aunque no estés. Cedí terreno al olvido porque quería estar siempre contigo. Aunque siempre terminabas sacando lo malo de mí. ¿Quién nos lo iba a decir? Nos bastaría un perdón, a pesar de que yo empiezo a pensar que lo nuestro es sufrir. Y me arrepentiré porque no te querrán como yo. Fuimos ninguno de dos. Me enseñaron a nadar en mares pequeños. Aunque, por si acaso no recuerdas mis abrazos, yo te dejo mi “canción”. Opté por decir cosas que suenan a olvidar. Aunque siempre caí abriendo círculos cerrados. Pasé muchas noches en el hastío por no poder entenderte. Era demasiado desafío. Sin embargo, por mucho tiempo que pase, necesito verte aquí. Y sin nada que decir porque… TU MIRADA ME HACE GRANDE.
Con vuestra música la vida es FÁCIL.
miércoles, 27 de abril de 2011
martes, 19 de abril de 2011
tres son multitud.
Se vuelve todo oscuro, frío. Y aparece el miedo. Miedo a todas horas. Preocupación, dolor. Mucho daño.
Y entonces es cuando te acuerdas de los días en que sólo estabais él y tú, y nadie más. Las noches en que sabías a ciencia cierta que había estado pensando en ti durante todo el día. El dilema de ahora es, ¿en quién piensa?
Y entonces es cuando te acuerdas de los días en que sólo estabais él y tú, y nadie más. Las noches en que sabías a ciencia cierta que había estado pensando en ti durante todo el día. El dilema de ahora es, ¿en quién piensa?
martes, 12 de abril de 2011
nunca es fácil.
Reconozco que me encanta sentir en mi estómago el cosquilleo de estar a 100 metros sobre el cielo, montada en esta montaña rusa que tan feliz me hace. En algunos momentos del trayecto me dan ganas de rendirme, me canso y quiero parar, pero es MI montaña rusa y no quiero bajarme nunca de ella :)
miércoles, 6 de abril de 2011
Inestable.
Es la palabra que me define, y este blog es una prueba.
Ahora mi vida está más calmada, he conseguido encontrar mi equilibrio. Todo eso se debe a ti.
Igual que también se debe a ti que se rompan mis esquemas y tengamos una relación llena de altibajos.
Porque tú y yo somos así, una montaña rusa que nunca para, y no dejaremos de serlo. Puede que con los años maduremos, pero la esencia seguirá ahí, intacta.
A pesar de que esta mañana me tiraba de los pelos, no te cambiaría por nada del mundo. Seguro que mañana volverá a suceder, y si te soy sincera, estoy deseando verte.
Porque aunque me queje y me ponga histérica, no soportaría volver a echarte de menos, a sentir ese dolor al ver que te alejas. Me gusta el día a día que me das, me gusta que me saques de quicio y chilles cuando a posteriori me abrazas y me besas.
Quiero eso, y como cada cual escoge su vida, te quiero a ti. Siempre.
Ahora mi vida está más calmada, he conseguido encontrar mi equilibrio. Todo eso se debe a ti.
Igual que también se debe a ti que se rompan mis esquemas y tengamos una relación llena de altibajos.
Porque tú y yo somos así, una montaña rusa que nunca para, y no dejaremos de serlo. Puede que con los años maduremos, pero la esencia seguirá ahí, intacta.
A pesar de que esta mañana me tiraba de los pelos, no te cambiaría por nada del mundo. Seguro que mañana volverá a suceder, y si te soy sincera, estoy deseando verte.
Porque aunque me queje y me ponga histérica, no soportaría volver a echarte de menos, a sentir ese dolor al ver que te alejas. Me gusta el día a día que me das, me gusta que me saques de quicio y chilles cuando a posteriori me abrazas y me besas.
Quiero eso, y como cada cual escoge su vida, te quiero a ti. Siempre.
domingo, 3 de abril de 2011
cansada de imposibles.
Algo se ha roto. No sé muy bien el qué. Estoy averiguándolo. Sólo sé que duele, duele mucho.
lunes, 14 de marzo de 2011
catástrofe.
¿Cuántas veces me has escuchado decirte "perdón"? ¿Cien? ¿Trescientas?
Yo opino que más. Y presiento que esta no será la última.
Sé que no van a haber más oportunidades, que el próximo perdón irá seguido de un NO. Te conozco lo suficiente como para saber que no me aguantarás toda la vida porque soy experta en cagarla una y otra vez. Lo hago constantemente, y demasiado daño provoco entre nosotros.
La próxima vez te irás, y aunque siempre hayas vuelto, tengo la certeza de que si eso ocurre no volverás. Si eso llega a suceder, te repetiré hasta el final lo mucho que te quiero. Porque me fastidia, me jode, ser así. Hago daño, sin querer, pero sigue siendo daño. Hacerte sufrir a ti me quema y equivocarme, día sí día también, me mata. Porque si te pierdo a ti, me habré perdido a mí misma.
Antes vivía feliz, ahora vivo con miedo. Tengo miedo de perderte. Sé lo que es estar sin ti, aunque sea solo por unas horas, creyendo que nunca volverás. Y no me gusta esa sensación. Ni me gusta, ni la quiero en mi vida. Quiero tenerte presente siempre, que recorras conmigo los años, quiero crecer a tu lado y que tú lo hagas al mío. Porque muy dentro de mí sé que a pesar de que probablemente sea la novia que más se equivoca del mundo, nadie, NADIE, va quererte como te quiero yo. Ninguna persona, por mucho que diga, va a poder sentir que está en el cielo con tan sólo apoyarse en tu pecho.
Por eso quiero que tengas siempre presente que aunque me equivoque a diario, te amo con locura, desde siempre, puesto que nunca he dejado de hacerlo. Y acuérdate toda tu vida de que sólamente quiero estar contigo, desde hoy hasta que me muera.
No puedo vivir sin ti.
Yo opino que más. Y presiento que esta no será la última.
Sé que no van a haber más oportunidades, que el próximo perdón irá seguido de un NO. Te conozco lo suficiente como para saber que no me aguantarás toda la vida porque soy experta en cagarla una y otra vez. Lo hago constantemente, y demasiado daño provoco entre nosotros.
La próxima vez te irás, y aunque siempre hayas vuelto, tengo la certeza de que si eso ocurre no volverás. Si eso llega a suceder, te repetiré hasta el final lo mucho que te quiero. Porque me fastidia, me jode, ser así. Hago daño, sin querer, pero sigue siendo daño. Hacerte sufrir a ti me quema y equivocarme, día sí día también, me mata. Porque si te pierdo a ti, me habré perdido a mí misma.
Antes vivía feliz, ahora vivo con miedo. Tengo miedo de perderte. Sé lo que es estar sin ti, aunque sea solo por unas horas, creyendo que nunca volverás. Y no me gusta esa sensación. Ni me gusta, ni la quiero en mi vida. Quiero tenerte presente siempre, que recorras conmigo los años, quiero crecer a tu lado y que tú lo hagas al mío. Porque muy dentro de mí sé que a pesar de que probablemente sea la novia que más se equivoca del mundo, nadie, NADIE, va quererte como te quiero yo. Ninguna persona, por mucho que diga, va a poder sentir que está en el cielo con tan sólo apoyarse en tu pecho.
Por eso quiero que tengas siempre presente que aunque me equivoque a diario, te amo con locura, desde siempre, puesto que nunca he dejado de hacerlo. Y acuérdate toda tu vida de que sólamente quiero estar contigo, desde hoy hasta que me muera.
No puedo vivir sin ti.
miércoles, 9 de marzo de 2011
me quitas la vida.
Unos días me das mucho y otros días me lo quitas. El dolor se agudiza y se clava como un puñal. Dan igual las cosas buenas y sobran los momentos bonitos. El daño supera todo.
Me haces creer que todo irá bien para luego darme cuenta de que no. Ahora que yo por fin me he dado cuenta te lo estás cargando todo.
Y sí, lo más seguro es que esto acabe por explotar. Cada uno hará su vida, y acabaremos por olvidarnos. Porque estás tirando la toalla, lamentándote a toda hora, no estás disfrutando de esto... El orgullo y el ego te pueden, y no voy a entregártelo todo para que me destroces la vida.
Algo se ha roto, igual que se rompió otras veces. La diferencia es que esta vez mientras yo he ido tirando y tirando, tú te has quedado parado. Y si dos no quieren, uno todo no puede hacerlo.
Porque aunque besarte a ti sabe mejor, las cosas tristes duelen más. No quiero que mi vida sea una discusión permanente. Tienes razón, siempre la tienes. No debiste aceptar. Esto es un tira y afloja constante. Nunca debí volver.
Me haces creer que todo irá bien para luego darme cuenta de que no. Ahora que yo por fin me he dado cuenta te lo estás cargando todo.
Y sí, lo más seguro es que esto acabe por explotar. Cada uno hará su vida, y acabaremos por olvidarnos. Porque estás tirando la toalla, lamentándote a toda hora, no estás disfrutando de esto... El orgullo y el ego te pueden, y no voy a entregártelo todo para que me destroces la vida.
Algo se ha roto, igual que se rompió otras veces. La diferencia es que esta vez mientras yo he ido tirando y tirando, tú te has quedado parado. Y si dos no quieren, uno todo no puede hacerlo.
Porque aunque besarte a ti sabe mejor, las cosas tristes duelen más. No quiero que mi vida sea una discusión permanente. Tienes razón, siempre la tienes. No debiste aceptar. Esto es un tira y afloja constante. Nunca debí volver.
lunes, 7 de marzo de 2011
ver contigo cada amanecer.
Creo que lo has conseguido. Me pusiste el corazón patas arriba, desbarataste mis planes, me enganchaste a ti y ahora sufro de adicción. No paraste hasta conseguir enamorarme, hasta volverme loca, hasta que muriese por ti. No has desaparecido nunca, ni un momento. No eres de aquellos que se van a por tabaco y no vuelve. Sigues ahí pese a los años, pese a los errores, pese a las dificultades. Porque como bien sabemos, el calor que desprendo cuando me abrazas no es normal. Tampoco es algo corriente ese brillo que invaden nuestros ojos cuando nos despertamos juntos y abrazados, o cuando a media noche busco tu mano entre las sábanas o tus brazos rodean mi cintura. Pequeñas cosas pero grandes detalles que día a día me hacen enamorarme más y más de ti. Porque todo pasa y todo llega, y no hay imposibles entre tú y yo.
Sí, definitivamente lo has conseguido: estoy perdidamente enamorada de ti.
Sí, definitivamente lo has conseguido: estoy perdidamente enamorada de ti.
jueves, 3 de marzo de 2011
mañanas que nunca llegan.
La mano izquierda siempre se me enfría más que la derecha. No me gusta el café, tomo por quedar bien un bombón descafeinado de sobre. Tampoco adoro la cerveza, como mucho, un quinto y fresquito. La cabeza me duele cada tres por dos y me suelen salir herpes en los labios. Me gusta ver fútbol, pero no a menudo. No aguanto que me saquen de quicio. Me pone muy nerviosa ver cómo una persona se inquieta. Me encanta frotar mis pies con los tuyos en mitad de la noche. Últimamente estoy obsesionada con los tazones de choleck y crispies. Si estoy más de 15 minutos boca arriba se me inmoviliza la espalda y me duele. Lloro mucho, pero sonrío más. Me baja la tensión cuando cojo un berrinche. Soy escorpio. Me gustan las porquerías, como los donuts o los gofres. Soy capaz de comer centenares de palomitas mientras estoy en el cine. Me toco el pelo el 90% del tiempo. He aprendido a guardarme el rencor y a saber perdonar, aunque cuesta. Vivo embobada y empanada; no me fijo en las cosas importantes ni en los pequeños detalles. Siempre he contado cosas al resto del mundo que debía guardar para mí. Y esas cosas ahora me pasan factura....
Arrugué tu papel y ahora el mío se está arrugando.
Arrugué tu papel y ahora el mío se está arrugando.
lunes, 28 de febrero de 2011
Montaña rusa, cuánto te echaba de menos.
Tú arriba; yo debajo. Tú blanco; yo negro. Tú día; yo noche. Tú luz; yo oscuridad. Tú norte; yo sur. Tú frío; yo calor. Tu playa; yo montaña. Tú desierto; yo mar. Tú azúcar; yo sal. Tú suavidad; yo aspereza. Tú blando; yo dura. Tú risa; yo llanto. Tú cielo; yo infierno. Tú derecha; yo izquierda. Tú colores; yo escala de grises. Tú gritos; yo silencio. Tú risa; yo llanto. Tú yo; yo tú. Porque sin mí no hay un TÚ y sin ti no hay un YO.
domingo, 9 de enero de 2011
Lo siento.
Perdóname por todo el daño. Perdóname por haber cerrado los ojos. Perdóname por haberte querido olvidar cuando sé que eres el amor de mi vida. Perdóname todo. Y déjame amarte como siempre lo hemos hecho. Déjame mostrarte que no me hace falta tenerte para quererte. Déjame sorprenderte. Quiero llevarte chucherías y chocolate todas las noches. Untarnos de dulce chocolate y comernos a besos.
No quiero que lleves puesta una coraza. Le he cagado muchísimo, sí, demasiado. Y otra persona en tu lugar se habría ido. Tú, en cambio, sigues ahí. Y no pienso dejar que te vayas nunca. ¿Entendido? Nunca.
Porque dentro de 50 años sólo me veo paseando del brazo contigo. Porque si esta fuera mi última noche querría pasarla contigo.
No quiero que lleves puesta una coraza. Le he cagado muchísimo, sí, demasiado. Y otra persona en tu lugar se habría ido. Tú, en cambio, sigues ahí. Y no pienso dejar que te vayas nunca. ¿Entendido? Nunca.
Porque dentro de 50 años sólo me veo paseando del brazo contigo. Porque si esta fuera mi última noche querría pasarla contigo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


